LA CASA DE RON

Y SUS AGREGADAS

IBIAS - QUIROS - VALCARCE - CABALLERO

Y OTRAS

 

Digitizado por:

Elena Gutierrez

Asturias, España

Julio, 2000


 

 

RECORTE DE UN PERIÓDICO GALLEGO "LA VOZ DE GALICIA"

 

Sábado 13 de Marzo de 1993

Acumulación de datos

Título: La casa de Ron y sus agregadas: Ibias, Quirós, Valcarce Caballero y otras. Estudio genealógico y heráldico.

Autor: Aunque la obra aparece sin autor, sabemos que la compuso el abogado lucense Antonio de Ron, uno de los 45 nietos de Estanislao de Ron y Caballero, último tenedor del vínculo.

Lugar de impresión: Lugo.

Año de impresión: 1932.

Imprenta: Gerardo Castro.

Páginas: 232 más 4 más 19 láminas fotográficas y árbol genealógico al final, desplegable.

Comentario: El autor recoge todos los testimonios favorables al apellido central (los Ron) más los agregados, en un esfuerzo importante por clarificar sus genealogías. Esta acumulación de datos es, por supuesto, acrítica, ya que se trata de magnificar en lo posible la antigüedad y prosapia de ese apellido. Se entra en los nobiliarios, que, como sabemos, no tienen validez histórica alguna, con el afán de seleccionar todas las referencias favorables al encumbramiento de la familia. El autor no es responsable de estos nobiliarios, pero sí de su selección. Aunque la familia Ron es asturiana, tiene ramificaciones en Galicia.

Observaciones: Desconocemos el número de ejemplares que se publicaron, pero todo hace pensar que la tirada fue corta. Poseemos el número 42, que perteneció al pintor S. Corredoyra.


 

 

 

De la Casa de Ron

 

ASTURIAS, centro, palenque y cuna de la Reconquista, ya fuera anteriormente el baluarte de su independencia, cuando las Legiones Romanas mandadas por Augusto y sus legados, trataron de avasallarla por la fuerza, sujetándola al Imperio; afrenta que se convirtió en su mayor título de gloria, pues sus fieros y montaraces hijos, poseídos del sentimiento de bravía independencia, que fue siempre la cualidad característica de su índole indomable; a las órdenes de sus adalides Liranto en Oriente, Gauzón en el centro y Asur en Occidente, se acogieron al amparo de las imponentes, abruptas e inabordables fortalezas con que la naturaleza dotó espléndidamente esta tierra, y desde allí resistieron con perseverante tesón sus poderosas embestidas, por lo cual temerosos los Romanos, de ver prolongarse indefinidamente una guerra tenaz y exterminadora, sin llegar a vislumbrar una posible victoria, se vieron en la amarga necesidad de pactar las paces, como las que tan buenos resultados les habían dado en Galicia y que sirvieron de norma a las relaciones hispano romanas que sucesivamente se fueron estableciendo, dando con ello aparente pretexto al Emperador Augusto para declarar pacificado todo el ámbito del Imperio y ver logrado su anhelo de cerrar por cuarta vez el templo de Jano aún cuando ni entonces ni después, en bastante lapso de tiempo, quedara totalmente lograda la pacificación, ni mucho menos dominado el territorio, hasta que los romanos con su política de atracción fueron limando asperezas y con la frecuente comunicación y amistad, adueñándose de la voluntad de sus ingenuos naturales, haciéndoles adoptar en gran parte sus costumbres y sus leyes; produciendo riqueza por la explotación de los grandes yacimientos de oro que abundaban en el país, y de donde sacaban según afirma PLINIO EN SU HISTORIA NATURAL ( LIB. 11, CAP. 111) la enorme cantidad de 20.000 libras de oro puro anualmente; y con el bienestar de la vida, se establecieron entre ambos pueblos, vínculos familiares, juntando los Romanos su sangre con los naturales y creando de estas uniones una clase nueva, la de la Nobleza, hasta entonces desconocida de aquellos sencillos habitantes, pero que muy luego, según el mismo Plinio que así lo expresa, estaba constituida por 240.000 individuos libres, de sangre hidalga, en los 22 pueblos que formaban el Convento Jurídico de Astúrica Augusta: de modo que este pueblo celoso defensor de su independencia en grado sumo, durante los largos años de su existencia, por resisitirse tenazmente a todo poder y dominación extraña, vino al fin de enemigo implacable de los Romanos, y como ningún otro temido y esforzado, a convertirse en amigo más fiel y el aliado más constante del Imperio; olvidó sus odios; depuso su fiereza; y hubo de transformarse en un pueblo propicio a recibir la civilización y las leyes de Roma.

Desde entonces, los Astures, de costumbres sencillas y escasas necesidades, laboriosos y activos, fueron para Roma a quien tan porfiadamente habían combatido, sus más constantes auxiliares, y fieles aliados, gozando de grandes respetos y miramientos debidos al gran valor indomable que habían desplegado en su beligerancia de dos siglos contra el poder de las Legiones Romanas, tenidos en mucho por los demás pueblos como heroicos defensores de sus hogares.

Los pueblos Bárbaros que invadieron y devastaron las demás regiones de la Península, no osaron atreverse, a pesar de sus furiosas acometidas, a medir sus fuerzas y potente impulso con un pueblo que tan virilmente se defendía; y aunque los Godos vinieron posteriormente a apoderarse de casi toda España, jamás lograron en sus constantes empresas, al efecto acometidas con perseverante tesón, reducir a la obediencia, los territorios situados al Norte de la Cordillera Cantábrica, continua pesadilla de sus Reyes, sin que jamás vieran realizado el pretendido intento.

Cuando más tarde, pasados siete siglos de paz, alianza y armonía, los Romanos y los Astures se habían fusionado creando el linaje Hispano-Romano, los sarracenos que irrumpieron victoriosos por todos los ámbitos de la Península, intentando apoderarse del único rincón de ella del que no podían haberse hecho dueños, se encontraron con esta Nobleza de Asturias y Galicia que aunaba sus fuerzas en defensa de su tierra y sus hogares, y que al mando de PELAYO, se acogieron a LA PEÑA, desde donde ofreciendo la más heroica resistencia, detuvieron el avance del poderoso ejército que se formó en Córdoba contra ellos, y que al mando de Alcamán, Capitán de gran prestigio, les rodeó con todas sus fuerzas apretando el cerco, pero con tal mezquindad de resultados, que ante la imposibilidad de su intento, se precipitó con un bélico y desesperado arrojo sobre Covadonga, donde le esperaban altivos PELAYO con los suyos, que arrojando todo el impulso de sus escasas fuerzas sobre el inmenso poder del imprevisor enemigo, les infligió la más desastrosa y humillante derrota que registra la historia de aquellos tiempos.

Y si, Covadonga siempre fue España, porque lo demás hubo que reconquistárselo a los moros, igual puede decirse de la región occidental, porque si en una parte no pudieron en manera alguna poner su planta, en la otra no pudieron posarla tranquila y sosegadamente, pues antes de cumplirse el año de la victoria de Covadonga y sin haberles dejado tiempo a establecerse en ella, fueron lanzados a fuerza de armas por el mismo PELAYO en persona, que no sólo los arrojó de Asturias sino que les fue persiguiendo hasta León a donde llegaron los moros completamente derrotados, no siendo entonces empresa de grandes vuelos haberla tomado a viva fuerza, como así lo hizo, aunque seguidamente hubo de abandonar la plaza conquistada, por no ser posible en las circunstancias aquellas sostenerse en ella, dejando desguarnecida a Asturias, y expuesta a las contingencias del probable ataque, que muy pronto tuvo lugar.

Entonces fue cuando desaparecieron las hondas diferencias entre la raza goda y la hispana, y fundiéndose todos en la denominación de Cristianos, y peleando a lo sucesivo bajo una sola bandera, los nobles victoriosos y dueños por conquista de la tierra, comenzaron a llamarse Señores y a ejercer los derechos de tales en sus numerosos solariegos y en otros que nuevamente crearon para los nobles godos que habían perdido sus bienes y sus palacios dando origen a nuevos linajes de la Nobleza Española, que junto con los de la nueva estirpe Hispano-Romana constituyen las casa solariegas más insignes, poderosas y antiguas que ilustran la Historia de España desde aquellos tiempos, reconquistando palmo a palmo y regando copiosamente con su sangre, el terreno de la Patria.

Entre estas familias y casa solariegas, hállase la de RON, de la cual traen abundantes y copiosas noticias los autores que escribieron nobiliarios, los cuales tratan con elogio de su antigüedad, nobleza y abolengo.

Ambrosio de Morales: (Biblioteca Nacional) Manuscritos, Sig.ª 11.659 Dice "Los de RON son muy buenos hidalgos: Tienen su solar en las montañas entre Asturias y Galicia muy valerosos y emparentados.

Tirso de Avilés: En su nobiliario: "Los Señores de la CASA DE RON siempre fueron muy principales y caballeros, en el Concejo de Castropol donde tienen su casa solar y usaban antiguamente una nobleza loable: que cada día a la hora de comer se ponía un hombre a la puerta de la torre o castillo y con un cuerno hacía señal a todos los que querían comer a mesa tendida. Pintan por armas un escudo cuartelado; en el primer cuartel, cuatro lebreles, en el segundo un león coronado, en el tercero un hombre a la puerta de un castillo tañendo una corneta, y en el cuarto, dos lobos desollados, en campo de oro".

Estas armas así descritas, fueron las que usó DON LOPE NUÑEZ DE RON OSORIO y le sirvieron de insignia en las diferentes guerras que sostuvo en Galicia en el siglo XV.

Los cuatro lebreles del primer cuartel, que son de su color en campo de oro, son figura alegórica de la perseverante fidelidad guardada por TORIBIO FERNÁNDEZ DE RON Y SUS TRES HIJOS al INFANTE DON PELAYO, y del heroico estímulo con que estos guerreros contribuyeron a arrojar a los enemigos fuera del territorio.

El león rampante coronado de oro en campo de gules, del segundo cuartel, son las armas que el mismo INFANTE DON PELAYO dio a TORIBIO FERNÁNDEZ Y A SUS TRES HIJOS, al nombrarlos Infanzones.

El hombre tocando el cuerno de oro, a la puerta de un castillo en campo de gules, las armas que de muy antiguo venían siendo el distintivo de la familia RON.

Los dos lobos escorchados y pasantes, puestos en palo en campo de oro, las armas de la familia de Osorio, que le correspondían por su madre DOÑA GONTRODA OSORIO de la Casa Villalobos y Trastámara en que sucedió el Marqués de Astorga.

Después cuando su nieto de su mismo nombre fundó el vínculo y mayorazgo de la CASA DE RON en el siglo siguiente, fueron por él modificadas en la manera que a continuación se expresa.

El campo es de gules: Un castillo mazonado y en el adarve un soldado armado de punta en blanco, tocando un cuerno: a los lados dos (¿perros?) y en punta de campaña, un caldero sostenido por una (...) por dos horquillas y debajo fuego. La bordura (...)de gules con el cuerno de oro y la leyenda "A ESTE SON COMEN LOS DE RON", mote que era ya legendario entre el común de las gentes, antes de figurar en la (...) del escudo. Así se halla en uno de bronce que está en poder del que este estudio escribe y que perteneció al dicho DON LOPE NÚÑEZ DE RON Y PARGA.

Estas armas así reconstituidas, las vinieron llevando sus sucesores hasta el presente, o solas, o en el primer cuartel del escudo en caso de ser traídas con otras, en cumplimiento de la cláusula impuesta en el vínculo fundado con Facultad Real, como en su lugar se habrá de declarar oportunamente.

Alonso Nuñez de Castro: en el Memorial de Don Álvaro Queipo de Llano: "La ilustre CASA DE RON, es linaje antiquísimo entre Asturias y Galicia. Tiene su asiento entre ambos reino. Fueron los caballeros de él tan generosos y ricos, que cuando comían hacían sonar una bocina avisando a todos la hora de comer que daban a mesa tendida a los que llegaban, de donde quedó el refrán: A ESTE SON COMEN LOS DE RON. Traen por armas un Castillo y en su almenaje un hombre tocando una bocina con el referido lema."

Molina, descripeicón de Galicia: "Los RONES es antiguo linaje de este reino entre Asturias y Galicia y prosiguen con Rodrigo Méndez de Silva y Núñez de Castro: RON, antigua familia bien conocida en Asturias por su nobleza":

Pellicer, en el memorial del Conde de Miranda: "RON, linaje por cuyas hijas tienen su sangre ensalzadas casas de España".

El Jesuita Gabriel de Henao en su Empyreología; en la dedicatoria a don Sancho de Dóriga y Valdés: "Ne vero Progenitorum tuorum altius et difusius prosecuar heraldican seriem, vix in Asturiis eminet eximia aliqua familia, qua in Doriganan aut nom transuderir sanguienem au ab ea nom aceperit. Sat sit capitatim recenmise Valdesios et Salas descendentes ab infanti quodam..... .....ermude filio, quorom Marchionatos de Mirallo dev.... ..... nunc hereditatin iura ad Peñaranda Duces Hispania .....nates: "BERNALDOS QUIROSIOS"; Bernardi Carpiens... ...geniem de Quibus Asturicens: Adagium "DESPUÉS DE DIOS LA CASA DE QUIRÓS"; MIRANDAS, Tropheo quinque virginium quas in maurorum manibus regnantes I Bermudo, diripuerum insignes Marchiones modo Vallis Carzana et vice Comites Infantatus; ESTRADAS, Comites Vegas Sellana; QUEIPOS DE LLANO, Maiores Vexiliferos Principatus Asturicesnsis et in Bierzo Toparchas Toreni; RONES, Quorum esplendidisima estirpe numerabat ian olim non nullos Tredecin viros Jacobeus autore Rades de Andrada, et cum Hispaniarum modaretur Alphonsus Sextus a Legionensibus primusque e Castellanis Regibus; TODA ALVARESIA RON, nupta Pedro Suárez Optimo condiciones inter Gallaecos Equites Praelustrem Fajardorum inchoavit familiam ut consignat Litteris Salazar de Mendoza".

Rades Andrade: Crónica de las órdenes militares: "Los del apellido de RON, en cuya esclarecida familia había antiguamente algunos varones con el título y dignidad de Treces de la Orden de Santiago".

Sancho de Doriga. Memorial de la casa de Nava: CASA DE RON ilustremente celebrada en el principado de Asturias de grande poder y antigüedad. Señores de muchos lugares y vasallos en que tienen jurisdicción civil y criminal que llaman de horca y cuchillo. Señores de RON y villas de Cecos San Antolín Marentes y Sta. Comba y los lugares de Villamayor Villar, Centenales, Villanueva, San Esteban, Bustelo, Fresno, Alguerdo, Omente, Busante, Lago, San Clemente, La Sierra, Arandojo, Pelliceira, Folgueras, Boiro, Labiada, Rellan, Fousadeiro, Cadagayoso, El Montillo, Carbueiro, Linares, Leituelos, Cuantas, Villajane, Ferreira, Piñeira, Dou, Baldebueyes, Marcellana, Fontaos, Cotos de Bustarbelle, y la Brañota. Presenta el beneficio de Tormaleo y los de Taladrid y San Antolín y otros muchos.

Trelles y Villademoros: Asturias ilustrada: "RON, antigua casa de Asturias de cuyo esplendor hacen memoria los más genealogistas. Conservan los señores de esta casa muchos bienes de Asturias y muchos señoríos y vasallajes y las armas que usan son las que refiere Tirso de Avilés."

Pellicer. Memorial de D. Fernando de los Ríos: Notando que en España conservan bocina los Rolandos de Aragón y en Francia los Rolandos; añade: "también los caballeros de apellido Bedmar que es tradición descienden de los RON, cuyas primeras armas fueron la bocina. Dicha casa y castillo de RON, es uno de los de mayor esplendor de Asturias y Galicia y del que hacen memoria los más de los genealogistas siendo antigualla de esta casa tocar una bocina o corneta a la hora de comer desde lo alto del castillo. Cuyo hecho por ser de aquellos tiempos y no practicable en estos lo pintan por armas".

El Rvdo. P. Rosignoli en su obra "Verdades Eternas" traducida del toscano, dice: "Había en España una familia noble cuyo apellido era DE RON que en las armas de su casa tenía una trompeta con este mote: "LOS DE RON SIEMPRE COMEN A ESTE SON".

El eminente místico da una interpretación arbitraria y caprichosa aunque favorable, a lo que tiene en sí mismo su natural explicación.

LA CASA DE RON como casa feudal de gran número de vasallos hacía leva de ellos cuando tenía que hacer la guerra a enemigos suyos o auxiliar a sus amigos, y desde el momento que movilizaba sus vasallos hasta que los devolvía a sus propios lares, tenía que mantenerlos y equiparles a sus expensas, según fuero; y de aquí que llamase a sus gentes por medio de un cuerno de grandes dimensiones, que se halla en poder del que este estudio escribe, y pues no todos cabían en el castillo y sus aledaños, sino que había que alojarlos en los lugares circunvecinos, y de aquí que se hacía preciso llamarlos con una poderosa voz como salía del cuerno tañido con fuerza. LA CASA DE RON que en el siglo XV presentaba armados en guerra 1.500 vasallos; en el siglo XVII sólo pudo formar una compañía para la guerra de Italia. ¿Habían cambiado los tiempos? ¡¡El feudalismo había muerto!!

El ilustre gallego y erudito académico Señor Villamil y Castro al ocuparse del espléndido lujo desplegado por los Señores de Galicia en el siglo XV dice: Que el conde de Altamira traía consigo de continuo, 30 escuderos y 50 peones y alrededor de 10 ó 12 pajes y otros mozos de cámara y un par de trompetas: Que el célebre Sr. Diego de Andrade traía continuamente atabales y tamboril y 30 peones y su padre Fernan Pérez de Andrade 20 escuderos y 50 peones y 2ó 3 trompetas y muchos pajes y añade: "Pero este aparato de lujo estaba muy atrás del que desplegaban los RONES, pues cada vez que comían, dice Molina de Málaga, hacían tañer por las calles un cuerno para que todos los que quisieran comer fuesen a su casa y de aquí quedó en Galicia el refrán que dice: A ESTE SON COMEN LOS DE RON; que aunque la llamada con el cuerno fuese para reunir a las gentes de armas, no implica que se admitiera a pobres pasajeros y peregrinos que se presentasen a recibir la porción correspondiente."

Y por ser de uso antiguo así como en otras naciones, tomado sin duda de los romanos, que así lo estilaban, contentarse sólo con los apellidos patronímicos y familiares y no hacer uso de los solariegos que aunque ya existentes y se servían de ellos, como hay tantos ejemplos que lo demuestran; la preferencia de los patronímicos y el descuido en el uso de los apellidos solariegos hace muy difícil, aunque no imposible, demostrar en las familias mayor antigüedad y a más remoto tiempo que a los siglos X y XI en que comienza a usarse con mayor regularidad y son de uso más llano y corriente y en prueba de ello haciendo ejemplo de sólo algunos apellidos de procedencia asturiana, gallega y leonesa donde tuvo su origen la nobleza española, se mencionan.

Los de Rivadeneira, que proceden de la Reina Claudia Lupa, hija de Cayo Julio César y de su primera mujer Cornelia, hija del Senador Cinna, a la cual dejó en España en su segunda venida, en que se fue a triunfar a Roma, y fundó solar en Galicia, casándose con Lobo Lobesio Señor del castillo Lupario junto a Padrón, y al cual el Emperador Augusto hizo Régulo de Galicia y del hijo de ambos Lobesio Rivano que, hallándose junto a Bouzas celebrando sus bodas con Caya Valeria hija de Caya Lobia y de Puctonio Marcelo de familia también de Régulos de Galicia y Señor del castillo Formíneo vio venir la barca en que los discípulos de Santiago, traían el cuerpo del Apóstol, y se metió en el mar a caballo para salirles al encuentro, cubriéndose totalmente de vieiras, y se le apareció en lo alto la señal de la Cruz, que fue causa de que tomara esta dicha señal por armas y que él y toda su familia se convirtiesen el Cristianismo y dejando sus palacios de Castro Lupario y del Burgo de Libredón, para enterramiento del Apóstol y aposentamiento de los discípulos, trasladaron su solar a las riberas del Río Neira, tomando como apellido el nombre del nuevo solariego, pero conservando sus armas tal como hoy figuran en su escudo.

Los Bolaña, que proceden de esta misma familia de Castro Lupario y Rivadeneira que en tiempo de Bermudo II hacia el año 989 en que Almanzor hizo la primera irrupción en Galicia o en 997, en que verificó la segunda apoyado por los condes que eran desafectos a al Rey y consiguió con tal concurso tomar Santiago, destruir el Santuario del Apóstol y desbaratar Galicia; la ciudad de Lugo fue defendida por Sancho Díaz de Rivadeneira que , valiéndose de la tan conocida estratagema del bolo y el año la libró del asedio de ejército moro, por lo cual dejando su antiguo apellido solariego, tomó en recuerdo de este hecho el de Boleño, compuesto de las dos palabras gallegas, apellido que hoy gozan los señores de Torés y su dilatada descendencia.

Los de Miranda, en tiempo de Ramiro I en que Alvar Fernández de Miranda socorrió librando del poder de los moros a cinco doncellas que llevaban como parte del tributo que se les había ofrecido o que ellos a mano poderosa tomaban.

Los de Figueroa, que verificaron el mismo hecho en diferente ocasión y que proceden de Pedro Suárez de Figueroa que asistió a la batalla de Clavijo y era hijo del Conde Suero Suárez, mencionado en las Crónicas de Yepes y Sota.

Los Fuertes, que en tiempo de Alfonso II asistieron a la batalla de Lutos o Llamas de Mouro derrotando en el campo llamado de la Matanza al caudillo Mugahit o Mugaret, que de ambos modos es nombrado en las crónicas, por lo que quedaron entronizados por el Rey Alfonso en los castillos de Cangas en donde sucedieron, Fuertes Sánchez de Cangas que en 846 derrotó en la batalla del Narcea dada en las inmediaciones de Cangas de Tineo al Conde Nepociano que trataba de usurpar el Reino a Don Ramiro I: Justez Fuertes que sucedió en el Gobierno de Cangas en 931 y su hijo Fuertes Justez que fue uno de los principales señores del Reino confirma cartas Reales de Ramiro II y fue diputado por los caballeros de Asturias para reclamar la presencia del Rey que se hallaba en León y contraponerlo a los hijos de Fruela II que se habían apoderado del Gobierno apoyados por muchos caballeros que veían con disgusto que el Rey Ramiro usaba el dictado de Rey de León y no Rey de Asturias como se venían denominando sus antecesores. Morales dice que desde entonces vino llamándose Rey de Asturias y León. Suero Fuertes que en 976 confirma entre los Rico-hombres un privilegio que trae Morales en el libro 17 de su crónica. Fuertes Díaz que confirma también en 996 un privilegio de la Iglesia de Oviedo, otorgado por Bermudo II en que hace una copiosa donación al Monasterio de San Pelayo: Gonzalo Fuertes de quien se hace mención en el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo y otros muchos de este apellido que hubo en Asturias por este tiempo y sucesivamente posteriores principalmente en Cangas de Tineo como anota Luis Alfonso Carvallo en su obra de Antigüedades y Cosas Memoriales de Asturias.

Los Valdés, de la más preclara nobleza en sus tres principales ramas, de Torres de San Cucado, de Salas y de Veleña; que traen su origen de Valto Díaz descendiente de los Baltos de la sangre Real de los Visigodos, caballero muy ilustre del Reinado de Ordoño I a quien dio en Señorío el territorio de Lauriaca (Luarca) en 858, y cuya hija Froila Valtez se casó con Faralando descendiente de Velchites y de Flora su mujer, hija de Diego Porcello, fundador de Burgos, de cuya ilustre prosapia descienden muy esclarecidos caballeros e insignes magnates, entre los cuales se encuentran Diego Meléndez Valdés llamado (el valiente) que llevó a cabo el acto heroico de rendir en el torneo de Valladolid en presencia del Rey Enrique II a los tres caballeros franceses que llevaban de vencida a los más esforzados campeones de Castilla: y el famoso patricio Don Fernando de Valdés y Salas, Arzobispo de Sevilla, Inquisidor General, Gobernador del Reino y fundador de la Universidad de Oviedo.

Los de Menéndez de Valdés, que traen su origen de Don Hermenegildo Menéndez, Conde de Presares, casado con la Infanta Doña Paterna, hermana de la Reina Doña Elvira, mujer de Alfonso III; que fueron los fundadores del Monasterio duplice de Sobrado, en donde ambos tomaron el hábito de San Benito; Padres del célebre Don Sisnando Menéndez, Obispo de Compostela, que luchó contra los Normandos en Fornelos, y abuelos de San Rosendo, Obispo de Mondoñedo a los 18 años y sucesor en Compostela de su tío Sisnando, vencedor también de los Normandos que en aquel tiempo devastaban continuamente las costas de Galicia y fundador del Monasterio Celanova, en donde murió el año 977. Los sucesores de esta casa fueron Condes de Presares y Ricohombres del Reino y el Conde Don Menando González Menéndez, Gobernador del Reino de León y tutor del Rey Alfonso V, con quien casó a su hija Doña Elvira Meléndez, que fue la madre de Bermudo III y de su hermana Doña Sancha, que le sucedió en el trono y casó con Don Fernando de Castilla y de León. Otro hijo de estos Condes y hermano de la Reina Doña Elvira fue progenitor en la casa de Valdés de San Cucado y el General Don Juan Meléndez de Valdés hermano de Diego Meléndez de Valdés (el valiente) y de Pedro Meléndez de Valdés, Señor de las Torres de San Cucado, casó con Doña Elvira Menéndez, continuando ellos la casa de los Menéndez de Presares, Señores de San Andrés de Cornellana de Gijón, en cuya casa hubo muchos Generales de tierra y Almirantes de la Armada, teniendo vinculado en su casa el cargo de Regidor Perpetuo de Gijón.

Los Osorios, que proceden de Luis Osorio, Alférez mayor del Rey Ramiro I, que llevó su estandarte en la batalla de Clavijo, según Yepes en su crónica, cuyos sucesores tienen asiento privilegiado en la Catedral de León y cuyo representante como Alférez Mayor del Reino lleva el pendón de la ciudad en los actos solemnes. De Martín Osorio, que fue uno de los jueces nombrados en la causa del Cid contra los Infantes de Carrión, de Gutierre Osorio (El Conde Santo) fundador del Monasterio de Lorenzana en Mondoñedo: y en los sucesores de esta Casa están vinculados en sus diferentes ramas los Señoríos de Villalobos, Fornelos, Cabrera y Rivera, Valcarce, Corullón, Trastámara, Altamira, Lemos, Sarria y Villalba: son Marqueses de Astorga y Sarria y Condes de Lemos, Altamira, Villalba y Andrade.

Los Aguilar, cuyo progenitor Men Gómez pasó a Portugal con Enrique de Lorena, el cual dio a su hijo Don Gueda el solar de Aguilar, en el cual fundó su familia según expresa Ocariz, el Conde Don Pedro de Portugal Y Álvaro Ferreira y sus ramas se extendieron por Portugal, Sobrado de Aguilar junto a Lugo y Burón de Fonsagrada, lugar de San Pedro del Río.

Los Pimentel, que tienen el mismo origen por haber pasado a Portugal con el Conde Don Enrique, Alfonso Fernández Pimentel en 1.090 y al cual nombra como Progenitor de esta familia Jerónimo de Aponte Y Salazar de Castro.

Los Dóriga, que proceden de Alorio Rodríguez que fue nombrado Señor del Valle de Dóriga después de haber vencido al Conde Nepociano cerca de Cornellana en 852 en tiempos de Ramiro I a quien seis años antes habían derrotado los Fuertes de Cangas a orillas del Narcea.

Los de Lemos, apellido de la más rancia y antigua nobleza originaria del valle de su nombre en Galicia, y que conservó su apellido desde su principio, en que el progenitor de esta estirpe Vasco López de Lemos en el año 740 asistió con Alfonso I a la conquista de Lugo. Su hijo Lope López de Lemos, Señor del Valle de Lemos, edificó su castillo de Sober, que en la actualidad sigue en su descendencia, y su nieto Fernán López de Lemos, luchó contra los moros arrancándoles de su poder las doce doncellas que se llevaban por razón del ominoso tributo. Las armas de esta casa eran un roel de plata y desde entonces añadieron otros doce, constituyendo actualmente su escudo, trece roeles de plata en campo de gules. Sigue a este Diego López de Lemos que sirvió al Rey Alfonso II en la batalla de Santa Cristina contra el desleal moro Mahammed (Maliamut le llama Carvallo), y a continuación y como sucesor inmediato Alonso López de Lemos que estuvo al lado del Rey Don Ramiro contra el usurpador Conde Nepociano, y el Rey Don Ramiro le dio en premio un privilegio fechado en Santiago en 847 que le confirma en la tierra de Lemos por haber sido sus antepasados los pobladores de ella, y desde estos principios vienen disfrutando el eminente puesto que les corresponde por su alta posición como Señores de Sober, de Ferreira, de Amarante, de Pomberiro, Condes de Amarante, de Camarasa, de Catrojeriz y de Ribadavia.

Y muchos apellidos como estos, que sería prolijo enumerar, pero que no son desconocidos de los eruditos en materia genealógica.

Por lo que hace al apellido RON, la tradición y la historia refieren que TORIBIO FERNÁNDEZ DE RON y sus tres hijos sostuvieron con el INFANTE DON PELAYO y otros Señores territoriales Asturianos, contra el poder de las victoriosas hordas sarracenas; la gloriosa y potente lucha habida en la PEÑA, que tuvo su final en el monte Auseva con la inefable victoria de Covadonga, que quebrantó el poder de los triunfantes aguerridos mauritanos y comienza la era de los ocho siglos de guerra, iniciando la epopeya de la reconquista de España.

A tan importante acto concurrió TORIBIO FERNÁNDEZ como uno de los principales caudillos, con sus tres hijos y muchos hidalgos que seguían su divisa y con los cuales cooperó con eficaz modo a la brillante victoria, y la consiguiente elección de EL INFANTE DON PELAYO; y cuando este fue elegido Rey en el campo de Re Pelao (Rey Pelayo) y levantado sobre el pavés al estilo de los godos, nombró a TORIBIO FERNÁNDEZ y a sus tres hijos Infanzones, que era el título de mayor consideración que entonces se conocía, hasta que en 774 el Rey DON SILO creó el de Rico-hombre que hoy está mudado en el de Grande de España desde que en el siglo XVI el Rey Don Carlos I, Emperador de Alemania y Rey de Romanos, erigió a veinte Rico-hombres con este título.

PELAYO le dio también a TORIBIO FERNÁNDEZ su blasón de armas, consistente en un león rampante, tal como aparece en su inscripción diciendo ser armas de RON, en una sepultura existente en el centro de la Iglesia de Carmelitas Descalzos de Madrid, según lo anota Don Miguel de Salazar en su nobiliario, folio 32 (sig.ª 12.600) y como el occidente de Asturias se hallaba detentado por los moros, diole también solar, a una legua de Covadonga donde estableciera su casa, según afirma el cronista y Rey de Armas Don Antonio Gómez Arévalo en tanto no se viera libre su antiguo solar de la opresión de los moros, que tenían ocupados los valles del Occidente y en los cuales tenía de antiguo su solariego.

Era TORIBIO FERNÁNDEZ DE RON hijo de ORBITA FERNÁNDEZ que saliera con sus gentes a la defensa del territorio contra los moros en 711 y sabedor en el camino de la completa derrota de ejército de don Rodrigo, en la batalla de Guadalete, hubo de volverse a sus tierras con todo el contingente de gentes, asturianos, gallegos y vascos, que en número de 30.000 se habían reunido contra los invasores; gentes que fueron después muy útiles a PELAYO en la defensa de LA PEÑA y batalla de Covadonga. "Don Rodrigo se fue contra Tarif" (Se refiere a Tark-ben-Zeyyad, que siendo teniente de Muza vino al frente de un ejército de berberiscos con los cuales luchó en Guadalete contra el Rey Don Rodrigo: Abu-Zara-Tarif-ben-Zache, era un cliente de Muza a quien mandó hacer un desembarco en Tarifa con 100 caballos y 400 hombres de a pie en cuatro naves que facilitó el Conde D. Julián).

Daba decir pues, la crónica "Don Rodrigo se fue contra Tarik, sin agoardar as compahas de Galiça, Asturias, Viscava, e Vascos, sinom com-as de Castela e Septa; Fasta toudos LXX, mil Cristaos, e istos toudos, disarmados cáxique; eran poucos los de elas e sóo lebaban paos e ondas... as companhas de Galiça, Asturias, Viscaya, e Vascos caminaban e se volveron para defender os pobos, e todas estas companhas, serien fasta XXX mil que despois foron boos a PELAYO". Así lo refiere en su crónica Don Servando Obispo de Orense, el cual por haber sido confesor de Don Rodrigo y después de DON PELAYO, como él mismo lo declara, y haberse hallado constantemente en la corte, siendo testigo presencial de la derrota de Guadalete, como lo fue después de la reconquista, de todo lo cual ha dejado la más completa información, que atendiendo a la alta cultura y categoría social del narrador, es la crónica que más garantías ofrece para juzgar a la veracidad de los hechos referidos. "E eu Servando coego de Ourenes Maestre en Dreytos e Santa Teología e de geraçon, de Núñez e de Ferrando e bon Rey Chindasvinto, e morto o Obispo Filmeira os coegos de Sede de San Martín e Santa María me feceron Obispo". Este códice tan importante escrito por su autor en lengua latina y letra latino gótica, vertida al gallego en caracteres lombardos por don Pedro Seguino, también Obispo de Orense y transcrito en letra cursiva por el conspicuo historiador y crítico Don José Pellicer y Tovar , caballero de la Orden de Santiago, Cronista Mayor de Castilla y Rey de Armas del Rey Felipe IV: tiene la signatura siguiente: "En Ourenhes anno de noso Salvador DCCXXXIX--------------Servandus Ferrández, sub XPT nomine - EPS Auriensi----------Gardingus scripsit et notavit".

Historia que conten di-
versas cousas e dos peitos
dos homes e caballeiros e dos so-
ares e pazos de Galicia e d'os
Obispos Dorenes e d'outros, e contase
á batalla d'a perdida de Espaina que
Don Servando rez en latin sacado
de muitos autores e nuevamente
sacado do latin en lengua galega
por min Don pedro Obispo Dorenes e van
añadidas outras cousas porqe Aja
memoria Era MCCLXXXI
E no nome de Deus, amen:
Comenza la Historia Gótica.

 

Autores hipercríticos y críticos iconoclastas, de los cuales existieron siempre bastantes ejemplares, desconociendo la gran antigüedad que en sus caracteres se hace patente en el manuscrito, han tratado de mermarle prestigio, pero lo cierto es que la crónica tiene en sí misma los signos característicos de la más palpable antigüedad, sin contar la autoridad que les presta el asenso del eximio Pellicer, que reconoció con esmero los originales, y de los cuales ha hecho el merecido elogio; y aunque Don Pedro Seguino u otros, haciendo uso indebido de su nombre, hayan introducido algunas interpolaciones en sus comentos, en lo fundamental está inconcuso y en la relación que hace de los hechos muy exacto, y aunque alguno quiera llegar a dudar de la autenticidad del códice y que éste sea posterior a su data, no sería nunca una crónica engañosa, pues lleva en su contexto el sello inconfundible de la verdad y es necesario reconocer que es manifiesta su conformidad con las crónicas latinas y castellanas que en la actualidad son conocidas.

De ORBITA FERRÁNDEZ era hermana DOÑA LUZ VITULAR FERRÁNDEZ y ambos hijos de VITULO FERRÁNDEZ capitán del ejército Protospatario de Galicia, Señor de Monte Ouroso (Monterroso) e "Senhor de moitas terras). Era Señor de Cintos-Trasancos-Trastámara, Hiernia-Volo, e castillo Luctonio (Monforte), Lesthes (Limia) Amphiloquia (Orense), Helena (Pontevedra). "E tinha sua fortaleza e Paço e Divisa n-a parte d-os Arcos de Asma de Chantada con toda sua terra a mandar fasta Douro e Minho,e Gran Sehor" del cual hay memoria en los Concilios 12-13-14-15 y 16 de Toledo en que se le nombra Varón ilustre, Conde de los Patrimonios y Duque. Venía de la sangre de EL CONDE FERALANDO de los Patrimonios de Galicia y de la CONDESA NUNIA.

DOÑA LUZ fue casada con Fabila, Duque de Cantabria y tuvieron por hijos a DON PELAYO, DON LEYICA (que murió desgraciadamente a manos de SORRED FERRÁNDEZ de que después se ha de tratar), DOÑA TERESA (a quien Witiza casó con dicho SORRED FERNÁNDEZ), DOÑA ORMESINDA O RECILONA (que fue desflorada por Munuza Gobernador de Gijón) y DOÑA MARÍA que casó con el Godo Teodorico; y sin embargo de esta numerosa descendencia y de la perseverante fidelidad mostrada constantemente a su marido, que impelió a Rodrigo Méndez de Silva a nombrarla con el honoroso dictado de "Castisima Matrona" fue importunamente perseguida por las continuas solicitudes amorosas y persistentes asechanzas del Rey Witiza que viéndose recusado en sus pretensiones, hizo víctima de su iracundo encono al infeliz marido, vengando en él su injusto enojo, infiriéndole un golpe en la cabeza que le produjo la muerte al poco tiempo "Witiza ferió a Fabila con un pao, e chagolo moito mal na cabeza, e morreo o Duque de aquela firida, por amor d-a sua muher, que era moy fermosa, y por eso lo firio". No contento con este atentado, Witiza que odiaba la estirpe de Chindasvinto, celoso porque la nobleza goda les estaba afiliada, que los persiguió constantemente y que con perseverancia los afrentaba; dispuso que quedasen desterrados en Tuy, Fabila y su familia, como efectivamente quedó, habitando los palacios de Gundemaro, todo el tiempo que duró su reinado, con excepción de su hijo DON PELAYO que aprovechó la ocasión de este destierro para ir en romería a Tierra Santa, y de lo cual se conservaban recuerdos, en el Templo del Santo Sepulcro en el siglo XVI, en que se mostraba un vaso sagrado muestra de su liberalidad. DON PELAYO por temor de Witiza, fez sua romeria a Jerusalen e soterrado Witiza volveo a Espanha. A PELAYO le quitó el cargo de Protospatario que gozaba como sucesor de su abuelo VITULO y se lo dio al Conde Don Julián, su favorito, que era Gobernador de Ceuta, plaza fuerte perteneciente a Roma y que los Emperadores le dieron por ser de la familia romana de los Julios y que de tiempo atrás estaba establecido en España por hallarse casado con la Condesa Hermesinda Fandina, Señora de Consuegra y Espataria (Cartagena), hija bastarda del Rey Egica, hermana por lo tanto del Rey Witiza y de Don Oppas Obispo de Tuy, después de Sevilla ... "...a traiceón porque non lle deron o Arzobispado de Toledo" que desordenadamente detentaba.

Cuando se verificó el advenimiento que con la ayuda de los Romanos exaltó al trono de los Godos a Don Rodrigo hijo de Teodoredo y de su mujer Doña Recilona, hermano de Fabila y ambos nietos de Chindasvinto y de Riceberga su mujer, que era de linaje Hispano de los suevos de Galicia, llamó a su lado a su primo EL INFANTE DON PELAYO y le nombró capitán de los Espatarios, para compensarlo del agravio que Witiza le infiriera destituyéndole de él. El Conde D. Julián aunque destituido siguió siendo favorito del nuevo Rey, y los motivos fueron demasiado humillantes para el egregio Conde: "Don Rodrigo querie moito a-o Conde Don Julián e a la condiesa Fandina que era moito fermosa, e Don Rodrigo facia pecado con ela e a tinha a seu mandar; e o propio con unha filha chamada Cava Florinda que era de extremada fermosura, e o Rey a persuadeu a seu amor, e nom contento c-o que tinha con a may, se deitou con ela, e fez n-ela un filho que se criou en Evora de Lusitania chamado Alverico". El Conde Don Julián soportó paciente estos atentados a su honra y los vengó más adelante con nueva y más grande mancha para su honor, traicionando a España, patria de su consorte, contribuyendo con los suyos, a consumar su total desastre, pasándose a los enemigos en los momentos de mayor infortunio de la nación.

Efectuada la fatal derrota del Guadalete después de una ardiente lucha, que duró ocho días, sostenida de sol a sol (11 de Noviembre de 711) "O Rey Rodrigo fez maravillas iste día"; a pesar de lo cual se desmembraron los restos del ejército godo y fue consumada la ruina de toda la nación.

En la Crónica del moro Rasis (Ahmed-bn-Mohammad-bn-Muza. Abu-Bequer_Ar-Razi_por sobrenombre Al-Tarifi ) se dice a este efecto: "Et aquel fijo de Muza fue ome de mui buena palabra, et mui esforçado et de mui buen seso, et llegó a grand alteza, que non ovo en Hispania, vila nin castillo, nin alqueria que a é non obedeciese, et de él miedo nom oviese... salvo aquellos que fueron, et se acogieron a la shera (sierra) de Asturias" y en el cuadro en que se hace la descripción de este lamentable estado en la Crónica del Rey Sabio, no puede ser más desastroso: Los nobles et fijosdalgo cayeron en cativo, los principes et altos homes ydos son en fonta (vergüenza) et en denosto, e los buenos combatientes perdieronse en extremo, los que antes estaban libres, entonces tornanse en siervos"..."Os que fugimos, sigue el citado Obispo de Orense en relato de Don Pedro Seguino, serien dous mil, ca era tanta a grita voceria que cada unh cuidaba de si, e moitos de isos eran homes de orden...E DON PELAYO tamen se achou n-esta balalha comigo e con outros Presbiteros que fugimos a Galiça que querie moito a os galegos, que unhaparte era de iles... Don Pelayo era home de moito traballo, fermoso, de cara larga, ollos grandes de color de vela, o cabello largo, barba castanha,das pernas ben feito: as maos longas; os deidos un pouco longos y soo tinha na mao isquierda o dedo menino maneado po habelo lisiado no viaje de Africa onde il foi despois de a perdiçaom de Espanha".

La Academia de la H...... e . . sus memorias (tomo ii, pag. 378) hace un acabado retrato de PELAYO: "Los refugiados en las montañas de Auseva, eligieron a DON PELAYO hijo de Fabila, Duque de Cantabria, y a lo que se cree enlazado con cercano vínculo de parentesco con las familias de los Reyes Godos antecedentes: Príncipe cual convenía a la necesidad, forzado, animoso, cuerdo, avisado, y cual pedían las circunstancias del tiempo: justo, moderado, religioso y adornado de todas las condiciones que le hacían sobresalir y le abrieron el camino de la elección.

Su mujer GAUDOSIA FERRÁNDEZ hija del CONDE TRASAMUNDO FERRÁNDEZ se hallaba en Tuy, desde la época del destierro y allí continuó hasta que los tiempos la llevaron a Asturias para ser proclamada Reina cuando DON PELAYO fue proclamado Rey.

Tan pronto como DON PELAYO llegó a Galicia huyendo de la batalla de Rodrigo "fabló a os Cabaleiros Nobres de soar de quem il se preciaba moito... e se juntaron distos CXXXX soares de Casas Nobres, e fosen axudar como asi o feceron, e de Galiciafoe cabaleria, que nom quedaron sinón Velhos e Pueros... e despois que DON PELAYO fablou com toudos homes Nobres, e se fue para Asturias .. e PELAYO se estuvo en Galiça tres Mes para facer estas contas com secreto e esposo toudo para o tempo que fosen avisados, acudiesem a aquela parte onde conviniese".

De Galicia pasó a Asturias, a donde fueron concurriendo los confederados gallegos con otros de diversos lugares, entre los cuales se incluyen importantes elementos godos que también fueron afluyendo a Asturias, oprimidos en todas partes por la vigorosa irrupción de los sarracenos, que no dejaron en toda la península sitio que se librase de la general ocupación: como así dice con sobrada razón el moro Rasis según queda anotado, cuando habla de la conquista. En las sierras de Asturias, recibió PELAYO al Conde Aldebrando de Osca a quien había mandado en misión a Roma ante el Papa Constantino, a Lombardía y Francia para tomar consejo de aquellas potestades.

"E foe consello que nomeasem Rey, a que ficiesen ante seus foros: Os navarros e vascos e os d-as Montanas de Arbe e de Jaca e de toudos os Pirineos co a memoria d-as tiranias de malvado Witiça e Rodrigo, traian escriptas leyes e foros feitos en Sobrarbe moito boos. E logo os galegos e Asturianos as toumaron, e logo DON PELAYO fez unh raçoamento a toudos, e despois que o ouveron ouido, toudos trataron de nomear cabeza que os guiase e logo eligieron por Rey a DON PELAYO e seu capitán e o lebantaron n-o escudo como era costume. E ante jurou goardarnos os foros escriptosem unha prancha de promo, e il Prinar Dom Urban com os Obispo que alá nos achabamos o ungimos com-o Crisma e feita a unción se armou cabaleiros e armou muytos nobres de Galiça e de outras partes; e foi no ano cando andaba d-a creaçon d-o noso Senhor J. C. DCCXIII anos. Alguns queren anadir dous anos adiante, mais digo eu Don Pedro que non se juzgue por iles senom po isto que refiere Don Servando como testigo de Olhos. E logo foe alçada por Reina GUADIOSA su mulher, filha de Conde TRASAMUNDO FERRÁNDEZ Conde d-os Patrimonios de Galiça. E logo como foe unto po Rey de touda Espanha començo a lebantar bandeira". Y juntando las gentes de Galicia, Asturias y Vascos, dio principio la guerra corriendo las tierras fronterizas con los moros, que tenían su asiento en Gijón. El berberisco Munuza que era el Gobernador dio aviso a Tarik "E logo mandou ende Cordova que collesen a PELAYO" para lo cual envió por capitán al caudillo Alcamán que era uno de los principales adalides con que contaban los invasores y que viniera en su compañía desde África: el cual se puso al frente del poderoso ejército formado para invadir y derrancar a la insumisa gente asturiana, y en él formaba Don Oppas, Obispo Hispalense para que les ayudase con su autoridad y consejo a someter a DON PELAYO y los suyos; y como tropas auxiliares traía las del Conde Don Julián que sumaban unos 20.000 hombres. El contingente del ejército mandado por Alcamán (Abraham) le hace subir el Obispo Don Servando en su crónica, como Isidoro el Pacense, el Arzobispo Don Rodrigo y Don Lucas de Tuy en las suyas, al respetable número de 188.000 hombres, mientras que al de PELAYO sólo le dan 9.000; todos nobles de Asturias y de Galicia; los villanos eran pocos, gentes allegadizas y so... ... , dedicadas a bajos menesteres y que no intervenían para nada en lo político. "Agent é soldados de Alcamán fòe CLXXXVIII M: e cristianos IX M soldados". Alcamán pensando atraerse políticamente a PELAYO dictó un bando diciendo que si Munuza o algún otro Gobernador los había afrentado que pidiesen justicia "que isto o sabia facer" pero viendo que PELAYO insistía en la defensa, organizó su ejército para el ataque de LA PEÑA, enorme macizo de elevadas cumbres que forman estrechos y profundos valles que conocemos con el nombre de Picos de Europa y desde cuyos cordales, pequeños núcleos de tropas bien regidas pueden defenderse y agredir con ventaja a un ejército numeroso y aguerrido. Allí resistió PELAYO durante tres años los continuos y recios golpes del ejército de Alcamán, como siete siglos antes resistieron los Astures el soberbio empuje y poderoso impulso de las legiones Romanas mandadas por Cayo Antisio, Lucio Firmo y Publio Carisio; por el invicto Marco Upsanio Agripa y por el mismo César Augusto, que no pudieron vanagloriarse, aunque vencedores en Lancia y Bérgidium, de haber sujetado por completo el territorio Astúrico a su avasallador yugo, y vieron sus fuerzas agotadas en la lucha, e impotentes contra el inabordable baluarte.

Fracasados los intentos de Alcamán de rendir a PELAYO, que se hacía fuerte en LA PEÑA, e impaciente por obtener el resultado tan ardientemente apetecido de coger a PELAYO, como Tarik le había ordenado, se propuso más intrépido y valiente que general estratega, atacar la montaña por un frente único y de efecto decisivo, y reuniendo sus tropas buscó un sitio por donde llegar al lugar donde PELAYO se hallaba y terminar definitivamente la guerra, por lo cual no encontrando otro más accesible que el valle de Cangas y por el de Riera y cuenca del río Diva, avanzó inconscientemente por él arriba, fiado en el poder de su numeroso ejército y en el exiguo contingente mandado por PELAYO; y no sabiendo y despreciando el peligro a que se exponía a los suyos, subió irreflexivamente por el angosto valle hasta llegar cerca del monte Auseva, en las últimas estribaciones de LA PEÑA, en donde se halla situada la célebre e inexpugnable Cueva que servía de refugio a un anacoreta que en ella daba culto a la Virgen Santa María, y en la cual se habían hecho fuertes EL INFANTE DON PELAYO y sus gentes para esperar en posición tan estratégica la inminente acometida de los sarracenos.

El que hoy visite el agreste sitio, actualmente ocupado de rampas que le cruzan en todas direcciones, de parques y jardines allí establecidos; de suntuosos hoteles y profusión de modernas viviendas; el Cueto, coronado por la esbelta y moderna Catedral; la esplendidez y solemnidad del culto, y la abundancia de riquísimas alhajas con que se halla dotado, y especialmente del ostentoso tríptico, admirable producción del insigne orfebre asturiano Sr. Granda: apenas se dará idea del escabroso aspecto con que apareció ante los temerosos y acobardados ojos de los sorprendidos marroquíes, el imponente baluarte.

A la vista de la Cueva y sus aledaños, Alcamán se dio cuenta de la importancia de la imprudencia cometida y mandó como parlamentario a Don Oppas para que propusiera la entrega y rendición a los sitiados, pero DON PELAYO despreciando sus insinuaciones organizó la defensa distribuyendo su gente por las alturas del Monte Auseva y cumbres inmediatas, quedándose en la Cueva con 500 caballeros bien armados y dispuestos a recibir el ataque de los contrarios: "DON PELAYO animou a-os seus fortemente aunque moitos estaban desarmados e se ciscaban de medo, vendo ante si tanto mouro e Cristiaos Julianistas e outros Reegados e Mistarabes que era espanto. DON PELAYO repartía su gente po los lugares circunvecinos, e soó se quedou con dous mil galegos e Asturianos e Montaneses ben armados, na Cova d'o Monte Auseva, que le puxeran nome de Santa Maria de Covadonga, todos proveidos de provimentos. Digo eu Servando que PELAYO non se quedou na Cova si nom con D homes de Galiça y Asturias no fondo con é, e os mais arriba... Los mouros por la falda do monte, chegaron a Cova e come viron a esperece procuraron oubiar a dano que podie soceder y encargaron a D. Oppas que era moito sagaz, e fez unha arenga e raçoamento a DON PELAYO e a os cabaleiros da Cova com sotis raçoes, que se entreigasen, que non podien escapar de mortos ou presos, que no ejercito arabe venien cento ochenta mil mouros, e chamandolos loucos e outras moitas afrentas e a Obispo de Iria Flavia do Padrón e a min Don Servando nos chamou mil agebas para que predicasemos a PELAYO que deixase aquela loucura. DON PELAYO contestó con un discurso atinente echándole en cara sus traiciones y vida desarreglada, negándose a todo trato y negociación, prefiriendo la muerte que le ofrecía, a verse humillado, en vista de lo cual, comenzaron los moros el ataque contra la gente de la Cueva, embistiendo con dardos, saetas y todo género de armas arrojadizas. El ejército moro no podía atacar más que por un estrecho frente, que sólo así lo permitía la estrechura del valle, y al ver fracasar el intento, que las armas arrojadas sobre los cristianos de la Cueva, no producían el efecto apetecido, sino al contrario, pues se les venían encima, el sobrevenir de improviso una tormenta de truenos que en aquellos valles resuena de un modo espantoso, el ruido bélico producido por los cuernos de guerra llamando a rebato por aquellas montañas tan pobladas entonces de aguerridos montañeses, y sobre todo el carácter supersticioso de los moros, que les hizo dar patente asenso a que la intervención divina se les manifestaba contraria, produjo en sus ánimos un inmenso movimiento de pánico que se tradujo en la más desordenada huida, y como consecuencia en el más ardiente y eficaz ataque por parte de todas las huestes de PELAYO que arrojaron sobre ellos desde las alturas que dominan aquellos valles, toda clase de materias arrojadizas, de las cuales hay por aquellos montes abundante e inagotable copia, y los aterrorizados moros, que no pudiendo pasar adelante por impedírselo la montaña, ni volver atrás porque hallaban cerrado el paso, trataron de abrirse camino por las laderas del Auseva para llegar a la cuenca del Deva, pero en sitio llamado Argayo de Cosgaya, sito en el valle de Valdévaro, limites de Asturias con la provincia de Santander, entre Sotres y Liébana, donde aún se conservan las señales del suceso, la inmensa mole se desgajó llevando consigo los que se hallaban sobre ella y cogiendo debajo los que pasaban por el llano, cortando el paso a los demás y poniéndolos a merced de los vencedores, que hicieron en ellos toda la carnicería y estrago de que dan razón algunas crónicas. DON PELAYO y el hidalgo Ramiro Ferrándiz Boyers de quien vienen los de Caso, vieron en este día la Cruz milagrosa que se les apareció en el cielo, por lo que DON PELAYO, dejando la divisa de un león rampante que tenía por armas, cortó de un roble unos pedazos con los que formó una Cruz que desde entonces fue su insignia y que hoy espléndidamente decorada y enriquecida de oro y piedras preciosas por Alfonso III (el Grande), se guarda en el tesoro de la catedral de Oviedo, y Asturias ostenta con orgullo por sus armas, "DON PELAYO adorou a Santa Signal e cortou dún roble outra Cruz e a tomou por sua divisa".

En esta empresa Alcamán pereció: Don Oppas cogido preso, fue condenado y ejecutado y Munuza fue muerto en tierra de Olalles, al tratar de huir para tomar el puerto de Tarna y salir de allí a la tierra de Castilla "Onde Noso Senhor fez un miragro (al margen) é Don Boer veu a Santa Cruz no ayre que toudo con que tiraban se foe contra iles e os mactaban e sayron d'a Cova e foron tras d'os mouros e mataron XX mil de eles e os mais que estaban n'o monte foron fungindo e o Campo Liebaniense po ende corre el rio Deva e no pago Cousegada se foe con toudos o Rio, que este dia fez Deus dous milagros. Alcamán morreu e Oppas foe preso con Torisio seu primo, (otro Obispo renegado y acompañante suyo) e po conslho dos cabaleiros foron de parecer que tan malvados homes se posesen a cola de IIII cabalos, como o feceron, e ca unh levou coarto, e os despeñaron c'os cabalos de unhas penas, e asi pagaron os traydores, aunque o Santo Obispo Don Lovesindo de Silva, (que era Obispo de Iría) ome de grandes saberes, nom quixera que asi os traitaram. Moitos rebentaron fugindo. Munuza o mataron no pago Alabiense. Esta postrimera pelexa foe anno DCCXVIII".

El Conde D. Julián que era Romano y no Hispano como queda dicho, y si era Conde de Ceuta lo era por los Romanos a cuyo patrimonio correspondía su Gobierno, se retiró a sus dominios donde los sarracenos lo tuvieron en miseria quitándole sus tierras. Su mujer la Condesa fue apedreada. En cuanto a Florinda llamada por los moros Caba, (mala hembra) es tradición que murió en Málaga, arrojándose de una torre.

Derrotado el ejército de Alcamán y muertos o heridos sus combatientes quedó totalmente libre de moros el territorio adyacente y sólo se hallaban ocupando la parte del occidente de Asturias, donde precisamente TORIBIO FERNÁNDEZ y DON PELAYO tenían sus señoríos y solares, pues los autores convienen en que ambos estaban situados en esta región donde se hallaban los Valles Pésicos "que eran lo último por occidente de los Astures transmontanos y según el geógrafo egipcio Claudio Totlomeo ocupaban la tierra entre el Naviluvión (Navia) y el Naelo (el Narcea)" comprendiendo por lo tanto lo que es hoy Concejo de Pesoz con Grandas de Salime, Allande, Tineo, Cangas de Tineo, y los de Luarca y Navia.

El de TORIBIO FERNÁNDEZ y sus sucesores, aún se halla actualmente en la villa de Pesoz, capital del Concejo del mismo nombre, donde son dueños del Castillo solariego antiguo que allí existe y se llama CASTILLO DE RON con su palacio adyacente y bienes y Señoríos a él correspondientes. Otro solar muy antiguo de RON se hallaba en San Antolín de Ibias, capital del Concejo de Ibias. Luis Alfonso Carvallo en sus Antigüedades y Cosas memorables de Asturias, dice sobre ello lo siguiente: "En el Concejo de Ibias hay un cerro alto que se llama RON que en lengua primitiva de los aborígenes de Asturias quiere decir altura cual es la de este collado, en donde está la torre antigua de RON". Arruinada en tiempos posteriores, sobre su suelo edificó el año 1464 DOÑA ALDONZA RODRÍGUEZ DE IBIAS la Iglesia Parroquial de San Antolín de Ibias y en el siglo XVI su nieta DOÑA SANCHA DE RON Y BERNALDO DE QUIRÓS la Torre Señorial que aún hoy día se llama PALACIO DE DOÑA SANCHA que actualmente corresponde a la Casa de Tormaleo. Otros solares de RON pasaron a diferentes familias que por los rigores del tiempo que todo lo confunde, han perdido ya su conexión con la familia de origen.

El solar de PELAYO se hallaba en Tineo y Cangas de Tineo, que aunque ahora forman dos agrupaciones, entonces formaban una sola y de ella era Señor DON PELAYO, como lo fueron después sus sucesores.

Tineo no sufrió menoscabo en sus armas y en su nombre, porque sigue teniendo el respeto de sus hijos, pero Cangas de Tineo, aunque "villa que es en el país, el centro y el corazón de la más alta nobleza y ha muchos siglos que trae en su mismo nombre, la recomendación de ilustre", fue menos feliz que su vecina Tineo y tuvo sus armas abandonadas en poder de un particular que se hizo dueño del escudo de ellas, y por pasividad de las autoridades y con inconsciencia de ambas partes, no se puso obstáculo a que fuesen vulneradas por el cincel de un picapedrero. Y en cuanto a su nombre, faltando a todos los respetos debidos a sus tradiciones y a su historia, fue convertido, sin que hubiese motivo alguno razonable, en otro extravagante y caprichoso, que la debilidad indisculpable del Gobierno, legalizó, consumando el temerario atentado.

Las armas correspondientes a Tineo y a Cangas de Tineo consistían en el león rampante de PELAYO, de oro en campo de gules en las de Tineo, y el mismo león rampante contornado en campo azur en las de Cangas de Tineo, y en ambas su correspondiente castillo, distinción que dio principio cuando se verificó su división en dos concejos en el siglo XV.

Ya sólo queda de aquellos antiguos tiempos el recuerdo del CONDE DON PEDRO PELÁEZ, Señor y Gobernador de Tineo y por lo tanto de Cangas de Tineo, fundador y progenitor de la Casa de PELÁEZ DE ARGANZA que unida a la de RODRÍGUEZ DE TUÑA en el siglo XV creó la de CABO EL RÍO; fue hijo de EL INFANTE DON PELAYO FLÓREZ también Señor de Tineo y nieto de EL REY DON FRUELA; se halla enterrado, aunque de ello no queda vestigio alguno, en el antiguo Monasterio de San Tirso, fundación de los Rodríguez Munión, de donde vienen los de Queipo Llano, sito en los suburbios de Cangas, y como memoria más gráfica, el nombre de una heredad adyacente a los restos de sus antiguas murallas que aún se llama EL PELAYO, siendo muy probable que en este mismo sitio estuviese situado el solar de su Señorío y por ello conserve a través de los tiempos el texto de su ilustre nombre.

El Blasón de Cangas de Tineo corrobora lo que queda dicho.

 

Tengo en mí tanta nobleza
Que soy de Cangas de Tineo
Y el tesoro que poseo
Da muestras de su grandeza
De este bélico trofeo
En mis entrañas sepultado
Está el REY PELAYO, patente
Cristianísimo y valiente
Que nuestra España ha libertado
De la mahometana gente.

 

Aunque el verso es muy malo y se cometa en él el error de confundir a PELAYO REY con el Infante DON PELAYO FLÓREZ padre de DON PEDRO PELÁEZ que como queda dicho es el que siendo Señor de Cangas de Tineo, en su suelo está enterrado, sirven para dar a conocer el concepto que se tenía del Señorío de PELAYO y sus descendientes. Señorío que aún por muchos siglos se mantuvo en sus sucesores los Reyes de León y Castilla, por juro de heredad y del cual fueron disponiendo en diversas donaciones, hasta que con la creación del vínculo a favor del príncipe heredero quedó incluido este Señorío en el ilusorio Principado.

Determinada por PELAYO la incursión en el occidente, confirió a TORIBIO FERNÁNDEZ el mando de toda la INFANTERÍA como General de ella, cargo que ya sus mayores habían desempeñado; y ambos emprendieron el camino para desalojar de moros el territorio, para cuya reconquista según el moro Aberntarique (Tarif-Aben Tarik) en el capítulo 4º del libro 2º de su crónica, se formó un ejército de 8.000 hombres: En Tineo tuvieron que detenerse algún tiempo, pues los moros, fuertes en su fortaleza, ofrecieron alguna mayor resistencia, pero desalojados en breve de ella permitieron a PELAYO continuar la expurgación de la tierra llegando a Cangas de Tineo, donde le esperaban para oponérsele nuevamente, pero les dio la batalla conocida con el nombre de Cánicas, nombre con que las historias latinas señalan a Cangas, y donde fueron nuevamente derrotados los moros, tomando PELAYO a Cánicas (Ciudad pequeña) a fuerza de armas, según afirman Esteban de Garibay y Perantón Beuter, y tomada que fue, la mandó fortificar con algunos castillos y guarecerle de gentes de guerra, según la referida Crónica de Abernarique, cap.47 del libro 2º que dice haberse hallado presente y siguiendo en su persecución hasta Turmalexeo (Tormaleo) lugar que los romanos habían tenido guarnecido con una Turma (30 hombres de a caballo) de donde le viene el nombre, y por donde los moros huidos atravesaron la cordillera astúrica y detrás de ellos PELAYO hasta la ciudad que los romanos llamaron Legio Séptima Gémina por tener en ella alojada la Legión de este nombre y seguidamente la tomó a viva fuerza: y en donde también PELAYO dejó por insignia el león que constituyera en otros tiempos su divisa y por la cual la antigua ciudad Romana de Legio llegó a transformar su nombre en el de León, con el cual es actualmente conocida; pero muy luego hubo que abandonar su conquista porque Abenramin, que gobernaba en Toledo, irritado con las continuas conquistas de PELAYO y sus gentes, juntó un ejército de 12.000 hombres de a pie y 800 de a caballo para contrarrestar sus victorias y reforzar el extenuado y maltrecho ejército sarraceno, que con este refuerzo volvió a cruzar jactanciosamente el puerto de Leitariegos para enfrentarse con PELAYO, que le esperaba ya en Cangas de Tineo, donde les hizo una resistencia tan eficaz, con sucesivos ataques tan certeros, que derrotados nuevamente los moros, tuvieron que volver sobre sus pasos y retirarse a Laciana, donde fueron invadidos de la peste, que acabó con los restos del que fuera poderoso ejército.

TORIBIO FERNÁNDEZ en esta ocasión ya no acompañó a PELAYO, o por ser viejo, o por haberse muerto, o por haberse quedado a la guarda de sus solares recientemente reconquistados, pero acompañaron a PELAYO sus tres hijos, de los cuáles aunque ni la tradición ni la historia han conservado determinadamente sus nombres, es más que probable que fuesen los denominados SANDO FERRÁNDEZ, FORTÚN FERRÁNDEZ Y ORBITA FERRÁNDEZ, los tres Infanzones y los tres concurrentes y auxiliares de PELAYO en estos sucesos.

Por lo que queda escrito se demuestra el origen hispano de DON PELAYO, pero como hay quien ha tenido empeño en hacerlo godo, cuando hasta su padre el Duque Fabila tenía más sangre hispana que goda, es importante consignar que los árabes le tenían en tal concepto. En los relatos de Ajbar Mackmoua, colección de tradiciones de autor anónimo, apoyándose en la crónica del moro Rasis, ya citada, se dice: "En Djalikjah (Galicia; Así se llamaba la región que comprendía Asturias, Galicia, León y parte del norte de Portugal), fue conquistado totalmente el territorio sin que quedase alquería por conquistar excepto LA PEÑA DE BELAY- EL RUMI"i (El Romano) en cuyos términos está clasificado PELAYO como Hispano, pues no dice "EL KUTI" (El godo) o "ben-gobdosch" (el hijo o nieto o descendientes de Godos) como debiera, en caso de considerarlo como Godo: que los árabes bien conocían la distinción y constante separación habida entre Godos e Hispanos, pues aunque entre unos y otros se verificaron enlaces matrimoniales, nunca la unión fue íntima como con los Romanos, y siempre se distinguió entre ellos la cualidad originaria que los caracterizaba.

A mayor abundamiento, Esteban de Garibay, en su historia en que recoge la selección de las crónicas latinas, dice: (Libro 10, cap.34) "Muchos y graves varones de nuestros tiempos niegan que PELAYO fuera Godo, teniendo por cierto que el dicho REY PELAYO, no era de nación Godo sino natural Español".

Y por si esto no fuese considerado de bastante fuerza probatoria, hay otra razón que hace decisiva la patente certeza de este aserto: En una escritura, que entre otras trae el Padre Sota, otorgada por el Rey Alfonso III a favor de la Iglesia de Santiago de Galicia, hace donación de Santa María de Tineo en el occidente de Asturias "de la manera que nuestro tío Alfonso, (el Casto) de Santa Memoria, la recobró en justicia, por haber sido de su bisabuelo PELAYO". Si PELAYO hubiese sido godo, no tendría heredamientos y bienes solariegos en Asturias, que sólo los disfrutaban los naturales, descendientes de los antiguos pobladores de la raza hispana, pues los godos jamás disfrutaron de territorios por juro de heredad en Asturias, según es constante, y como por los asturianos nunca llegó a reconocerse el gobierno de los Reyes Godos, como aseguran escritores nacionales y extranjeros, y entre ellos Vasco y Paulo Emilio, según refiere el P. Sota, y el tratar de someterlos por la fuerza era sumamente peligroso, y buen ejemplo de ello era lo acontecido con los Romanos (sucesos que la tradición conservaba imperecederos) se contentaron con hacerlos estipendiarios, exigiendo a los propietarios solamente los impuestos y tributos que se acostumbraban a repartir usualmente, que consistían en el diezmo de los frutos de la tierra.

De TORIBIO FERNÁNDEZ DE RON y sus hijos, han procedido diferentes ramas que extendieron sus líneas por Asturias, Galicia, Montañas de Burgos y León, fundando diversos solares, de los cuales conservaron su originario apellido, y prosiguiendo la reconquista del Reino, fueron dejando vástagos de su linaje y solares de su estirpe en las partes reconquistadas donde habían mostrado mayores méritos y manifestado mayor esfuerzo; y de cuyos solares salieron muchos varones ilustres señalados en las armas y en las letras, de que están llenas las Historias y Nobiliarios, obteniendo los mayores empleos y cargos más distinguidos, como son Rico-hombres de Pendón y Caldera, confirmadores de privilegios,
Caballeros de las Órdenes Militares y otros distinguidos cargos de alto honor, correspondientes al lustre de su origen y nacimiento, por lo cual comunicaron su noble sangre por medio de enlaces con las casas más ilustres de Asturias y de toda la nación.

Su ascendencia era de la familia de los FERRANDO, una de las de mayor y más recio abolengo y distinción, aún entre los godos, pero de origen puramente Hispano, pues procedía de raza de los primeros pobladores del país y de FERRANDUS, poderoso caudillo de las huestes hispanas, que hizo la guerra contra los legados del César a los cuales venció en repetidas batallas, por lo cual se avinieron a pactar con él, sobre la pacificación del territorio, y en garantía de la paz y armonía que se fundaba, el Emperador Augusto le nombró Régulo de Galicia, y cuando el Apóstol Santiago vino a España a hacer su predicación se presentó a visitarlo en sus palacios de Plantada (Chantada) y lo consiguió bautizar convirtiéndolo al Cristianismo, junto con su mujer MARCIA NÚÑEZ, del linaje de los Marcelos, familia también de la mayor distinción y que era Señora de Cobas de Arsacia y de ella dice Don Servando en su crónica: "Este Señorio, según acho scripto foe d' unha Senora chamada MARCIA NUNEZ que era de los Marcelos, de donde descendió San Marcelo y Primitiva Marcelo su irmán, mulher de San Segundo. Foe casada con un cabaleiro chamado FERRANDO que era Régulo de Galiça po los Emperadores e tinha moitas terras- a seu mandar- e era Senhor d'os Paços de Arcos de Asma (Chantada) e recibeu a Fè do Apostol Santiago, n'os seus Paços e foé de seus discipulos... d'os Paços e linhajes de Galiça e cabaleiros d'ela que eu Servando indigno Obispo de Orense scribo fiele e verdaderamente d'o que achei, sacado d'as Historias, Papès e Tumbos: e que eu Dom Pedro sóo o poñocomo o deixou o Santo Obispo don Servando que vivía despuès da perdición de Espanha XXXIIII anos: Sean como siguen". Donde describe el escudo de armas de los FERRÁNDEZ usadas por los descendientes de FERRANDO los cuales expresa dicha crónica ser del modo siguiente: "E de iste ome descendeu po mulher PELAYO e Chindasvinto Rey Godo e Ario Teodomiro Rey Suevo e outros cabaleiros e San Rosendo, que e d'os Arias que descenden de istos FERRÁNDEZ o San Fagondo e Primitiva: traen po divisa 3 barras rouxas en campo de ouro e un Aguila voant de dous cabezas e un Sol e V estelas e un Castillo e un León e unha Tau griega en sinal de Cristianismo. Son d'os antiguos de Espania e de Galiça".

Las armas de los Marcelos las describe a continuación del modo siguiente: "En Nosa Senhora d'as Cobas de Arsacia hay moitas figuras e armas dos Marcelos, que e un Leon e unha cabra e cinco Tau a modo de Cruz".

El eminente autor de Antigüedades y cosas memorables de Asturias, Luis Alfonso Carvallo, emplea dos capítulos de su notable historia, pretendiendo demostrar que el uso de los escudos de armas, no es de más antigua fecha que el reinado de Alfonso VI, porque dice que hasta ese tiempo no se ven escudos grabados en los sepulcros y si alguno existe en monumentos anteriores ha sido grabado después. No son sólo escudos de armas como parece quererse expresar en el enunciado, el arma defensiva que llevaban al brazo los caballeros, armados de punta en blanco y en la cual acostumbraron a fijar sus blasones y empresas y muy especialmente en las justas y torneos, para que por ellos pudieran más fácilmente ser distinguidos unos caballeros de otros; si no que la Heráldica como el Diccionario de la Lengua llaman escudo de armas "al campo, superficie o espacio de distintas formas, figuras o dimensiones, en que se pintan o graban los blasones de un reino, ciudad o familia". Por lo tanto, en donde quiera que se hallen estampadas piezas de armería determinadas, ese será su escudo de armas; y en este sentido es evidente que estas dos afirmaciones que establece el erudito Luis Alfonso Carvallo en su citada obra, son completamente gratuitas y están desprovistas de razón.

Los escudos de armas, ... ... se generalizó la costumbre de grabarlos o pintarlos en los escudos de guerra, se solían esculpir en los muros de los templos y de los palacios; en las jambas y en los tímpanos de las portadas, o sencillamente levantados a mano sobre un mástil enhiesto; no de otro modo en las Navas de Tolosa Domingo Pascual, héroe citado con elogio en las crónicas por la parte que tuvo en la victoria, Canónigo de Toledo y Armigero del Arzobispo, en los momentos de más terrible angustia y depresión de ánimo del ejército cristiano, cuando ya el Miramamolin Mohamed-ben-Jussut contaba segura la destrucción del ejército contrario, y por lo tanto la nueva reconquista de toda la península, se lanzó arrogante sobre las filas enemigas, enarbolando la insignia del Arzobispo y produciendo con su heroico porte y brillante hazaña tal enardecimiento en el decaído ánimo de los cristianos, que arrojándose decidida y resueltamente sobre los Almohades, los derrotaron tan completamente, que el soberbio Miramamolin tuvo que huir vergonzosamente y abandonar su Real, en que estaba fuertemente atrincherado con las recias cadenas que hoy son trofeo de las armas del Reino de Navarra, y que además estaba defendido por 10.000 feroces negros africanos de temible aspecto que guardaban su persona, que desde lo alto del parapeto presidía la batalla, mientras recitaba las oraciones y plegarias del Corán.

Seguramente, no tienen los emblemas, insignias y divisas, origen tan antiguo como han pretendido darles, algunos Reyes de Armas, que llevados de su irregular y exaltada fantasía remontan el origen de su iniciación al Paraíso y al Diluvio, pero es sabido de todos lo muy antiguo de su uso en los pueblos de la antigüedad más remota, y que un león era el emblema de la tribu de Judá; el carnero lo era de Nemrod; el chacal de Anubis; el mochuelo de Atenas; El jabalí de los celtas; el elefante era la insignia de los cartagineses, y el águila era la divisa de las legiones romanas. No haciendo más extensa la cita, por evitar prolijidad y que no resulte interminable, pero desde que los hombres guerrearon por propia cuenta y con huestes de su mando, usaron insignias que los distinguiesen de los otros, empleando banderas y guiones con sus armas, divisas y distintivos.

Ambrosio de Morales sostiene la misma opinión que Carvallo, diciendo que no hubo escudos de armas en los Reinos de León, Asturias y Galicia y Castilla hasta el tiempo de Alfonso VII, y sin embargo, en la iglesia de Santa María de Naranco, fundada por Ramiro I a mediados del siglo IX, iglesia que él visitó y describe en su Viaje Santo, precisamente tuvo que haber visto los clípeos que decoran las enjutas, que muestran el León, armas de PELAYO y de sus sucesores los Reyes de Asturias y León, lo cual implica lo contrario de lo que en su texto afirma. En el Monasterio de Benedictinos de Lorenzana de Mondoñedo, provincia de Lugo, se halla cerrado con una verja de hierro muy bien labrada, el sepulcro del fundador Don Osorio Gutiérrez (el Conde Santo) y en él el escudo de armas de los Osorio, que son dos lobos y por la orla unas aspas.

En documento del siglo X, contrato de matrimonio de Don Sancho, Infante de Castilla, de fecha año 1000, aparecen dos sellos que contienen dos escudos, uno con un lebrel y el otro cruzado de barras. Todos estos escudos seguramente no se fabricaron en fecha posterior, cuya afirmativa sería preciso probar para obtener el caprichoso aserto.

Otros sellos blasonados por el estilo, se ven en documentos de la misma época, aunque su uso no obedeciese más que a la libre voluntad de los nobles, que elegían sus emblemas a su ingenioso arbitrio y no se conformaban a regla alguna; así lo sienten los hermanos señores Carrafa en su grandiosa Enciclopedia Heráldica donde afirman que los escudos de armas fuero desde sus orígenes hasta el sigo X, solamente jeroglíficos y emblemas personales y arbitrarios, pero no señales de honor y de nobleza que se trasmitiese a la posteridad y pasasen de padres a hijos. Sólo en este sentido puede sostenerse lo afirmado por Carvallo y no en el significado que pretenda darle, y el mismo Carvallo reconoce lo contrario de su afirmación, cuando asevera que PELAYO tomó por insignia suya, la Cruz que traía siempre en las batallas.

Los escudos de armas los adoptaban los Nobles de su propio impulso, para esclarecer y dejar recuerdo a sus descendientes de los gloriosos hechos de armas que habían llevado a cabo, sin que los Reyes interviniesen para nada en estas adopciones, y únicamente mostraban su iniciativa cuando en casos particulares y de especial correspondencia y comunicación querían realzar los merecimientos de alguno que les era afecto, pero sin alterar el hecho de la libre voluntad con que los Nobles adoptaban por si mismos los emblemas de sus escudos. ¡Buenos estaban los altivos Señores feudales, y los poderosos y soberbios caballeros de la Edad Media para pasar por la humillación de recibir estos honores de manos de los Reyes1 ¡Ellos que tenían en sus tierras un poder mayor y más eficaz que el Rey ejercía en la nación, que no perdían ocasión de humillar el Poder Real, a pesar de su aparente respeto!; ganaban sus armas con su valor, con su sangre y con el esfuerzo de su brazo, y heroicamente las defendían! La inmensa mayoría de los escudos de armas de las familias de la antigua nobleza fueron libérrimamente adoptadas por ellos, y por natural orgullo prescindieron siempre de autorizar sus escudos con diplomas de Reyes de Armas. En el escudo de Covián, familia noble de Villaviciosa, se defiende el decoro de sus armas y se conmina con pena al que intente afrentarlas; y en el lema de la familia de Mon de San Martín de Oscos se contiene la misma idea: "ESTAS ARMAS Y BLASÓN, SON DE LA CASA DE MON, COMO FUERTE LAS GANE Y ASÍ LAS DEFENDERÉ".

Las justas y torneos donde los caballeros se ejercitaban en destreza y mostraban su valor y su pujanza en el ejercicio de las artes bélicas, que tomaron carta de naturaleza en Europa, especialmente en Alemania, Francia y España, durante los siglos IX, X y XI, en que los caballeros se presentaban totalmente cubiertos de hierro y no tenían otra señal por la que fuesen conocidos que los emblemas y divisas grabadas o pintadas en sus escudos, y sobre todo Las Cruzadas, de las cuales volvían los caballeros cargados de laureles y traían en sus banderas y en sus armas estampadas las empresas que habían llevado a cabo, las cuales cuidaban de recordar a sus sucesores, dejándolas esculpidas sobre las puertas de sus palacios, en sus escudos de guerra, en los reposteros de sus salones y en los monumentos de sus sepulcros: fueron causa de la transformación verificada en el siglo XIII, pues en el año 1285 aparece el primer Reglamento del Blasón, regulando su uso y perfeccionándose en los siglos posteriores hasta que en el siglo XV al crearse la institución de los Reyes de Armas y Heraldos fue adquiriendo la Heráldica caracteres de Ciencia del Blasón y reglas precisas para su desenvolvimiento, y medios de expresión tales que permiten describir con sólo la palabra las armerías más complicadas, y hoy día que el interés práctico ha ido disminuyendo, la Heráldica ha tomado distinguido puesto entre las ciencias auxiliares de la Historia, haciéndose su conocimiento indispensable al historiador, al arqueólogo y al biógrafo.

A la familia de los FERRANDO correspondieron también además de los de este apellido que quedan enumerados en las páginas anteriores.

FROILA FERRÁNDEZ de quien se hace mención en el VIII Concilio de Toledo, lo confirma con los dictados de Conde y Prócer, después de su nombre.

Otro FROILA FERRÁNDEZ que casó con FLAVIA GLASUINDA TAVIRA sobrina o hija de Chindasvinto Rey de los Godos, viuda del Conde Ardebastro hijo de Atanagildo y de Flavia Juliana y nieto de San Hermenegildo y de Ingunda, de cuyo matrimonio nació TRASAMUNDO FERRÁNDEZ padre de GAUDIOSA mujer de PELAYO.

SONNA FERRÁNDEZ alcaide de Lugo, en donde yace enterrado en incógnita sepultura, fue a la guerra a las órdenes de PELAYO y se halló en la batalla de Covadonga. Casó con hija de Don Pedro, Duque de Cantabria y hermana de Don Alfonso que después fue Rey con el dictado de Católico y de cuyos hijos, el último FERRANDO PÉREZ fue padre de PEDRO - SANCHO - FERRANDO - SUEYRO Y ALFONSO que reunidos en Peito Burdelo, que en castellano quiere decir "Contribución gravosa", lugar entre Betanzos y La Coruña, junto con otros 35 caballeros, emprendieron gloriosa hazaña de arrebatar a los moros las 40 doncellas, que Mauregato les había venido tolerando y entre las cuales se contaban sus hermanas SANCHA Y MOMERANA. Esta última de notable hermosura, por lo cual iba destinada al Califa Hixen, hijo de Abderramán fundador del Califato. Por recuerdo de este hecho (año de 791) se llamaron de Figueroa por haber sido realizado lo referido en un campo de higueras, y en él fundaron nuevo salar y tomaron por armas cinco hojas de higuera verdes, que ostenta en campo de oro la familia de los Figueroa. "E ista Batalha foè n'o ano de Cristo DCCXCI dous legoas d'a Cruña è unha de Betanzos. E po iste feito e valentia poseron as cinco follas de figueira po divisa e despois d'este feito e cabaleria se chamaron d'o apellido Figueiroa po estar n'aquel campo moitas figueiras verdes, e deixaron as divisas de FERRANDEZ s'o soar de Arcos que é moito antiguo po un discipulo d'o Apostol Santiago chamado FERRANDO". "A o tempo era vivo FERRANDO PÉREZ que era sua Casa d'os Suevos e toudo ó d'as Mariñas".

SUNIFREDO FERRÁNDEZ hermano de SONNA con el cual se halló en Covadonga.

FERRANDO FERRÁNDEZ que murió con Don Rodrigo en la batalla de Guadalete y casado con YLDUARA ARIAS que era descendiente del Rey Suevo ARIAMIRO, señora del Castro de Arias y tuvieron dos hijos, ARIAS FERRÁNDEZ Y SORRED FERRÁNDEZ, ambos capitanes de DON PELAYO y sus auxiliares en la Gloriosa Reconquista.

ARIAS FERRÁNDEZ casó con MARÍA LUCIDO, Señora de la familia de Rivadeneira de Castro Lupario y fueron padres de LUCIDO ARIAS que casó con URANA FERRÁNDEZ de la familia de los FERRANDO y fueron progenitores de la Casa Saavedra en el Coto de Saavedra en tierra de Lugo y Señores y fundadores del Castillo de Eriz y padres de ARIAS LUCIDO que con el CONDE DON OVECO se insubordinaron contra Mauregato en venganza del ominoso tributo de las 100 doncellas y lo mataron en 788. ARIAS LUCIDO se hallaba casado con DONNA BRUNILDA ADELGASTER Y EL CONDE DON OVECO con DONNA ADEFONSA ADELGASTER hijas de EL INFANTE ADELGASTER, hijo del REY DON SILO y de DONNA BRUNILDA DE CANTABRIA su mujer, fundadores del Monasterio de Obona y de quienes se hablará al tratar de la CASA DE CABALLERO.

SORRED FERRÁNDEZ casó con la INFANTA DOÑA TERESA, porque habiendo tenido la desgracia de haber dado muerte al INFANTE DON LEYICA, ambos hermanos de PELAYO, el Rey Witiza dolido de su desconsuelo patrocinó esta boda. "Ferrando e Ilduara ouberon otro filho que se chamou Sorred Ferrandez que deu morte a o Infante Leyica filho d'o Duque Don Fabila, e p'o ista morte pus asfaixaise de doulor, e o Rey Witiza o perdonou e casou c'o Tereixa hirmaa d'o Infante morto, e foe capitan d'a gente de Lugo n'a batalha do REY PELAYO e se chamou Sorred é fez un filho que se chamou Sancho Sorred que fez boudes co Munia Nunez e ten a Dia Sanchez Sorred".

Reinando Fernando I y Dopa Sancha (1037 a 1065) DOÑA URRACA DE RON casó con GARCÍA MÉNDEZ SORRED descendiente de Dia Sanchez Sorred, uno de los principales Rico-hombres de este reinado, fundadores y tronco de la gran familia de Sotomayor y de Fornelos, Condes de Camiña, títulos y señoríos que recayeron más tarde en las Casas de Moscoso, Condes de Altamira y en las del Conde de Andrade, con otras muchas de las más ilustres de Galicia que cuentan por tronco suyo a DOÑA URRACA DE RON y GARCI MÉNDEZ SORRED. Pellicer en el Memorial del Marqués de Rivas y en el del Conde de Miranda (párrafo 22 nº 21) y D. Felipe Bernaldo de Quirós en el Memorial Genealógico de la Casa de Olloniego (folio 36) y otros autores y genealogistas.

Reinando Alfonso VI (1075 a 1109) DOÑA TODA ÁLVAREZ DE RON casó con PEDRO SUÁREZ GALLEGO, Rico-hombre de Galicia, ilustre familia que derivaba su origen de Ermesenda Romaiz que del Rey Fruela I tuvo a Don Ramón Conde de Monterroso y cuyo nieto Rodríguez Romaiz, casado con Emilia, Infanta de Inglaterra, se apoderó y conquistó a Santa María de Hortigueira, hijo de Juan Gallego que obtuvo tantas victorias sobre los moros y fue su debelador en tanto grado que le conocieron gajo el sobrenombre de Faxihare (Cerro fuerte), de donde sus descendientes siguieron apellidándose Fajardo y fueron Adelantados de Murcia, Marqueses de los Vélez y de Molina. Así llo dicen Salazar de Mendoza en sus dignidades de Castilla y de León (libro 2º, cap. 2º, folio 29), Pellicer en el Memorial del Conde de Miranda, (párrafo 22, nº 21) y Memorial del Conde de Nava por D. Sancho de Dóriga (folio 22); Núñez de Castro en el Memorial de D. Álvaro Queipo de Llano y D. Felipe Bernaldo de Quirós en el citado Memorial de la Casa Olloniego.

Reinando Alfonso VII (1109 a 1157) DOÑA JUANA DE RON casó con SUERO PÉREZ GALLEGO hijo del anterior y al afirmarlo así Francisco de Cascales en su historia del Reino de Murcia, título y linaje de Fajardo, habla con ponderación de DOÑA JUANA y de la alta posición de su familia.

Reinando D. Fernando II (1157 a 1188) ALVAR DÍAZ DE RON fue Gobernador de Asturias en lo militar y político, cargo en el cual le antecedió Doña Urraca, reina viuda de Navarra y que ordinariamente había estado desempeñado por personas de la familia de los Reyes, por reputarse Asturias como provincia de gran representación que exigía persona de la mayor categoría. Así lo dice Carvallo en su historia de las Antigüedades y cosas memorables de Asturias.

Reinando Fernando III (1217 a 1253) MARTÍN PÉRZ DE RON se halló en las guerras de Andalucía y fue uno de los cuatrocientos caballeros heredados en el reino de Jaén cuyas armas se grabaron en el arco de la Iglesia de Baeza, y del cual hay memoria que ganó a Bedmar, donde sus descendientes conservaron su apellido con sus armas, consistentes en una bocina de oro en campo azul. Así lo expresa Martín de Gimeno en los Anales Eclesiásticos de Jaén (Folio 121) de quien lo tomó Núñez de Castro en el Memorial de Queipo de Llano y Pellicer en el de D. Fernando de los Ríos.

Reinando el mismo FERNANDO III y su hijo Alfonso X (hasta el año 1284) ÁLVARO DÍAZ quinto hijo de RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS y de DOÑA SANCHA DE ESTRADA, quedó en el castillo de RON según consta en una memoria que se halla al final de la donación que hizo la DOÑA SANCHA en el Monasterio de Carrizo que dice así: "Los hermanos que obo Arias Perez e los heredamientos que les cupieron de su padre RODRIGO ALVAREZ e de SANCHA ESTRADA su mulher. A Pero Alvarez le cupo lo de Noreña; a Ordoño Alvarez la tencia de Gijón; Arias Perez obo a las Omañas; Juan Díaz a Nava; ALVAR DIAZ el castillo de RON e por ende; a Alfonso lo de Carvalho e Cibea e toda la tierra de Cangas; a Avina fincó lo de Navia e a Doña Inés fincó Alzada, e lo de Orbigo, partieron Quiñones por igual, manguer que so tio Alvar Pérez de los tulló".

ALVAR DIAZ DE ASTURIAS, señor de castillo de RON vino a serlo también del de Aguilar por habérselo dado en dote a DOÑA ALDONZA DE AGUILAR su hija, DON PEDRO RODRIGUEZ DE AGUILAR padre de DON RODRIGO SANCHEZ DE AGUILAR según consta en una donación del Monasterio de la Vega de Oviedo del año 1263 por la cual el mismo DON RODRIGO SÁNCHEZ DE AGUILAR dona a aquel Monasterio, sus heredades del mercado y otra mucha hacienda. Este DON RODRIGO SÁNCHEZ DE AGUILAR parece que fue después a vivir a Villaviciosa, en donde era muy poderoso, quedando su hermana SOÑA ALDONZA casada con ALVAR DÍAZ dueños de sus tierras del Occidente de Asturias, las cuales consistían en su castillo y tierras solariegas en San Antolín de Ibias, según nos dice Carvallo en la citada obra y según así consta en el Becerro de Oviedo.

Era ALVAR DÍAZ, como queda dicho, hijo de RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, 3º de este nombre, el que sirvió al Rey San Fernando en la conquista de Sevilla con sus hermanos ALVAR PÉREZ DE QUIÑONES, tronco de la familia de QUIÑONES y RUI PÉREZ DE AVILÉS, maestro de Calatrava, que figura tan brillantemente en la toma de Sevilla, los cuales eran hijos de otro RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, 2ºde este nombre, que se casara con la Infanta DOÑA SANCHA ALFONSO, hija del Rey ALFONSO VI DE CASTILLA y de LEÓN y de la Infanta DOÑA ISABEL, hija de LUIS VI Rey de Francia. Era RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, el 2º de este nombre, Gobernador de Asturias y en una escritura que otorgaron a favor de la Iglesia de Burgos, el Rey Alfonso VII y su mujer Doña Berenguela, le llama Conde de Asturias y aún solían darle el título de Rey de Gozón y Pravia por haber dado el Rey ALFONSO VI a su hija DOÑA SANCHA mujer de DON RODRIGO estos lugares sin sujeción alguna a la jurisdicción Real.

RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, el segundo de este nombre, era hijo de ÁLVARO RODRÍGUEZ DE ASTURIAS y de su mujer MARÍA PELÁEZ y nieto de RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, el primero, y de su mujer XIMENA GÓMEZ hija de DON GÓMEZ DÍAZ DE GORMAZ a quien los romances antiguos llaman El Conde Lozano y de DOÑA TERESA PELÁEZ, Condes de Carrión, hija esta señora de la Condesa DOÑA ALDONZA ORDÓÑEZ y del INFANTE DON PELAYO FLÓREZ nieto del Rey FRUELA II.

RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, el primero, era hijo de DIEGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, Señor de Nava y Conde de Oviedo, y de su mujer la INFANTA DOÑA XIMENA ALFONSO hija de ALFONSO V y nieta de RODRIGO ALFONSO DE CANGAS casado con LA CONDESA DOÑA GONIA, Señora de Nava y que era tan poderosa en Asturias que entronizó este apelativo por apellido a su ilustre y preclara descendencia.

Era RODRIGO ALFONSO DE CANGAS y de Nava muy notable caballero de aquellos tiempos y muy valeroso y esforzado, como lo prueba la resistencia que hizo a los castellanos, que trataban de encender la guerra, introduciéndose en Asturias a fin de que los asturianos no pudiesen acudir a la defensa del Rey Don Ramiro III, que se hallaba en León, y éste tuviese que desistir de sus empeños de sujetar los Castellanos que le negaban la obediencia aclamando por su Rey al Conde Don García Fernández, sucesor del Conde Fernán González, y proclamar la independencia de Castilla del Reino de León, y a fin de atraerse a RODRIGO ALFONSO, ganarle la voluntad y desaficionarle del servicio del Rey, determinaron proponerle el casamiento de su hija TERESA NÚÑEZ con DIEGO LAINEZ sucesor de DIEGO PORCELLO, poblador de Burgos, que era descendiente de antigua familia asturiana solariega en el lugar de Porceyo sito a una legua de Gijón, pero nada adelantaron con ello, pues si bien DON RODRIGO concedió en el casamiento de su hija por estarle bien, no así en lo demás que intentaban porque siguió sirviendo la causa del Rey con igual celo y lealtad que hasta entonces.

Del matrimonio de TERESA NÚÑEZ con DIEGO LAINEZ nació el CID RODRIGO DÍAZ DE VIVAR llamado EL CASTELLANO, así como a RODRIGO DÍAZ DE ASTURIAS casado con XIMENA GÓMEZ hija de los Condes de Carrión e hijo de DIEGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS, Conde de Oviedo y Señor de Nava, y de su mujer la INFANTA DOÑA ZIMENA ALFONSO hija de ALFONSO V se le llamó EL ASTURIANO: de los cuales nietos ambos del citado DON RODRIGO, están llenas las historias, la leyenda y la fama, con las hazañas y valerosos hechos por ambos realizados.

El CID no tuvo descendientes que lleven su nombre porque si bien de su matrimonio Doña Ximena Díaz hija de DIEGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS le nació un hijo, éste murió contra los moros en Consuegra, y de sus dos hijas repudiadas de los Infantes de Carrión, sus primos, según la conocida leyenda, se refundió en descendencia en los Reyes de Castilla, por haberse casado después de aquel suceso, Doña Elvira Cristina con Don Ramón y fueron padres del Rey de Navarra Don García Ramírez y Doña María Sol con Don Pedro Conde de Barcelona hijo de Don Pedro de Aragón.

Esta insigne y memorable familia de los Álvarez de Asturias, que ilustra tantos y tan nobles solares Asturianos, tuvo su origen en el Infante DON ORDOÑO (el ciego) hijo del Rey DON RAMIRO II, y de la Reina DOÑA MUNIA: y en la Infanta DOÑA CRISTINA, su mujer, hija del Rey DON BERMUDO y de la Reina DOÑA BALESQUITA, tronco del cual descienden por su hijo el Conde DON ALFONSO ORDÓÑEZ y de su mujer DOÑA JUSTA, Señora de la Real Casa de León, las familias de los Álvarez de Asturias, Nava y Noreña. Sus armas son 15 escaques: los 7 veros de azul, verados de plata y los 8 de gules.

Del mismo tronco descienden:

Por su hija DOÑA XIMENA ORDÓÑEZ de su primer matrimonio con el Conde DON MUÑO RODRÍGUEZ, doña Ximena Nuñez, célebre amiga del Rey ALFONSO VI, de la cual más adelante se hablará ampliamente, y de su matrimonio con MUNION RODRÍGUEZ CAN (Alorio) es progenitora de los Munión de Cangas entre los cuales se cuenta a Doña Aldonza Munión, casada con el Conde Don Piñolo que era descendiente del Conde Don Vela y de la Condesa Donna Totilde, fundadores del antiguo monasterio de Bárcena y los cuales hallándose sin hijos fundaron con sus cuantiosos bienes el Monasterio de Corias.

Por su hija DOÑA ALDONZA ORDÓÑEZ que casó con el Infante DON PELAYO FLÓREZ nieto del Rey DON FRUELA II que fueron fundadores del Monasterio de Belmonte, hubo al Conde DON PEDRO PELÁEZ que casado con la Condesa DOÑA ANDERQUINA fueron progenitores de las casas de ARGANZA y CABO EL RÍO en Tineo y de la Condesa DOÑA TERESA PELÁEZ que casó con el Conde DON GÓMEZ DE GORMAZ y fueron fundadores de San Zoil, Condes de Carrión y padres de DOÑA XIMENA GÓMEZ que casó con RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS el 1º de este nombre y de los Infantes de Carrión que casaron con las hijas del Cid; y de DOÑA MARÍA FROILAZ que casó con Pero Alfonso de Cangas, Conde de Babia y Tineo que mandaba la gente asturiana en la guerra de Almería, mayordomo del Emperador ALFONSO VII y muy privado suyo: hermano de Nuño Alfonso de Cangas, Señor del Castillo de Mora y Alcaide de Toledo que venció a los Reyes moros Acuel de Córdoba y Avenceta de Sevilla en 1142 con cuyos cuerpos entró triunfante en Toledo y de ALFONSO GONZALO DE CANGAS, Señor de Salcedo (Belmonte) de quienes descienden las dilatadas familias de los Alfonso y Llano de Cangas.

Reinando Alfonso X (1252 a 1254) DON GÓMEZ DE RON confirmó un p0rivilegio dado a Villaviciosa de Asturias.

Reinando SANCHO IV (1284 a 1295) FRAY FERNANDO DE RON fue Comendador de Fresneda en la Orden de Calatrava, según lo trae Felipe de la Gandara "armas y triunfos".

Reinando Alfonso XI (1312 a 1350) JUAN FERNÁNDEZ DE RON, Merino Mayor de Asturias, Señor de Ron en el Concejo de Castropol, cabeza y pariente mayor de los de este linaje, confirma con la dignidad referida, una donación al Monasterio de San Vicente de Oviedo, hecha por el Conde DON RODRIGO ÁLVAREZ DE ASTURIAS como así lo afirma Carvallo en la Historia de Asturias y Pellicer en el Memorial del Conde de Miranda.

Tuvo DON JUAN FERNÁNDEZ DE RON dos hijas. La una llamada DOÑA CONSTANZA DE RON casó en 1339 con FERNANDO ÁLVAREZ DE VILLAMIL, Señor de la Casa solariega de su apellido, el cual era sexto nieto de Bartolomé Yáñez Villamil, que por los muchos y buenos servicios que prestara al Rey Alfonso VII recibió el notable privilegio que consta en las historias declarando su casa solariega Casa de Refugio y a su persona y familia libres y exentos del fuero común y libres y quitos de toda clase de tributos, conminando con graves penas a los que contravinieran la excepción concedida.

La otra hija de DON JUAN FERNÁNDEZ DE RON llamada DOÑA ALDONZA DE RON casó con PEDRO MENÉNDEZ Y VALDÉS DE SALAS y fueron terceros abuelos de DON FERNANDO DE VALDÉS, Arzobispo de Sevilla y progenitores de los Marqueses de Mirallo. Silva en su estudio de la familia de Valdés y Don Sancho de Dóriga en el memorial de la Casa de Nava, así lo refieren.

BLASCO BLÁZQUEZ DE RON de quien Don Diego Mesia de Ovando en el libro 2.... ... vandina refiere que era "Caballero Asturiano del Hábito de Santiago cabeza principal por este tiempo de los RONES, muy principales y antiguos, hijo de BLASCO FERNÁNDEZ DE RON y de DOÑA ELVIRA DE VALDÉS, hija de JUAN DE VALDÉS y DOÑA LUCÍA DE ESTRADA, de cuyo linaje han procedido muchos Rico-hombres, Obispos y Comendadores de las cuatro Órdenes Militares como aparece en las crónicas y en las donaciones y privilegios que han concedido los Reyes y personas particulares a diferentes Iglesias y Monasterios de San Benito, dónde confirmaron muchos caballeros con el apellido de RON. Sus armas son una bocina de oro en campo azul y por orla el lema que dice: A ESTE SON COMEN LOS DE RON. Su solar y casa es en Asturias de Santillana y otras más modernas hicieron después en el Reino de Galicia". Así dice Ovando en su Ovandina, aunque comete un error al afirmar que el linaje de RON tiene un solar las Asturias de Santillana, pues no lo tiene sino en las Asturias de Oviedo, en la parte que llaman Cuatro Sacadas, donde está el lugar de Ron incluso en el Concejo de Castropol, del cual formaba parte el lugar de Pesoz, hasta que disgregado tan dilatado territorio en diferentes cotos y concejos, se formó el Concejo de Pesoz en cuya capital de su propio nombre se halla la casa Palacio de RON y su fortaleza, que es uno de los castillos más fuertes y más antiguos que se conservan, siendo de notar que habiendo dado orden los Reyes Católicos para que se demoliesen todos los castillos y fortalezas de Asturias y Galicia a Don Fernando de Acuña, se dejó sin demoler este de Pesoz, atendiendo su antigüedad y la puntual observancia con que sus señores habían guardado los preceptos de la más cumplida fidelidad.

FRAY ALONSO PÉRZ DE RON Caballero de la orden de Alcántara y Comendador de Castilnovo (antes lo fuera de Mascoras), aparece por este tiempo, según Rades de Andrade en su crónica de las Órdenes Militares (Cap. 18, pag. 25).

Reinando Don Pedro I (1350 a 1369) ALVAR DÍAZ DE RON tercero de este nombre y dueño de la casa de RON, aparece interviniendo en la contienda entre Don Pedro y su hermano Don Enrique que tanto movimiento produjo en Asturias y habiendo sucedido la muerte del Rey en los campos de Montiel, de donde se originaron nuevas diferencias entre los asturianos sobre reconocimiento de Don Enrique, acordaron depositar las llaves de la ciudad de Oviedo en poder de GONZALO BERNALDO DE QUIRÓS, el que habiendo aceptado el cargo, hizo pleito homenaje en manos de DON ÁLVARO DÍAZ DE RON y Don Gonzalo de Fontecha, Deán de Oviedo y después Obispo de Burgos, según consta de las Historias de Asturias.

Reinando Don Enrique II (1369 a 1379) ÍÑIGO LÓPEZ DE RON fue Comendador de Calatrava y Gentil Hombre d boca del Rey y pagador de sus Consejos y por el mismo tiempo aparece DON ALONSO DE RON Caballero de la Orden de Alcántara y Comendador de Ceclavin.

Reinando Don Juan I (1379 a 1388) hállanse noticias de SANCHO MÉNDEZ DE RON fundador de la Capilla Mayor de la Iglesia de Santiago de Pesoz, en la cual tienen Patronato los Señores de la Casa de RON y de DOÑA ELVIRA RODRÍGUEZ DE RON que casó con DON DIEGO QUEIPO DE LLANO, hijo de ÁLVARO ALFONSO DE CANGAS, Señor del Castillo de la Muñona o Muriella y de ALDARA RODRÍGUEZ DE LLANO de esta ilustre casa de Cangas de Tineo, y son abuelos de SUERO QUEIPO DE LLANO que en 1526 fundó el vínculo de la casa de Queipo de Llano, cuyos sucesores son actualmente Condes de Toreno y Grandes de España desde 1836.

DIEGO FERNÁNDEZ DE RON casó con DOÑA GONTRODA OSORIO, Señora de la casa de Osorio de Villalobos, Conde de Trastámara y después Marqués de Astorga, por quien se ostentan en el escudo de armas de RON, los lobos sangrientos en campo de oro, que son las de dicha casa de Osorio.

Reinando Don Juan II (1406 a 1459) MARCOS FERNÁNDEZ DE DRON Y LOPE NÚÑEZ DE RON hijos de DON DIEGO FERNÁNDEZ DE RON y de DOÑA GONTRODA OSORIO ocupan lugar preeminente: el primero por haber hecho una donación considerable al Real Convento de Villanueva de Oscos de la Orden de Cister, por lo cual constaba como bienhechor de dicho Convento, en el libro que en él se llevaba, y en cuyo archivo se conservaba el testamento en que dicha donación se concedía, y el segundo DON LOPE NÚÑEZ DE RON, Señor de la Casa de RON por haber movido todas las fuerzas de su Casa en número de 1.500 hombres en favor de su pariente FERNÁN DÍAZ DE RIVADENEIRA, Señor de Sobrado de Aguilar, de la casa de Torés, que viéndose vejado por el Conde de Lemus, pidió el socorro de sus deudos.

Entonces se reunieron en su defensa con dicho LOPE NÚÑEZ, el Mariscal Pedro Pardo con toda su casa y cincuenta lanzas y mil peones, que sacaba del Obispado de Mondoñedo, que ya su padre, Juan Nuñez Pardo, llevara en encomienda desde 1381 y del cual dice Vasco de Apornte en sus linajes, refiriéndose al mucho poder que venía ejerciendo en Galicia, "Pedro Pardo desque su hija Beatriz se casó con Pedro Bolaño, con lo cual atrajo toda la casa de Rivadeneira que con la de RON amellorabase y competía con la de Don Diego de Andrade".

PEDRO DE MIRANDA, el viejo, hijo de Alonso Díez de Miranda, llamado el Cruel, "Hombre de grandes hechos" ssegún el mismo Vasco de Aponte, Señor de la Casa de Parga y Guiteriz, casa de mayor importancia de Galicia, que mandaba 30 de a caballo, tenía 800 vasallos. Rui González, Pedro Pardo de Cabarcos, Gonzalo de Becerra de Navia con sus parientes y otros muchos señores principales.

El Conde de Lemus, según frase del mencionado Vasco de Aponte, "no sabía de sí" al ver tanta fuerza como se le venía encima y que habría dado con su casa en tierra de no presentarse Don Diego de Andrade con 120 de a caballo y muchos peones con los cuales llegó a Lugo, y llamando a los jefes principales logró establecer la paz entre ellos.

También sirvió LÓPEZ NUÑEZ a los Reyes Católicos, con su mesnada, en las revoluciones habidas en Galicia en la guerra de los hermandiños que al grito de guerra DEUS FRATESQUAE GALLECIAE trastornaron el orden político y social de la región.

Y por último intervino en los disturbios que ocasionó la sucesión al trono de Castilla entre la Infanta Doña Isabel que después fue Reina de Castilla y Dª Juana la Beltraneja, no embargante que el Mariscal Pedro Pardo de Aguilar, Pedro Bolaño de Becerra y Llamas, y Pedro de Miranda Bahamonde, hijo de PEDRO MIRANDA RIVADENEIRA (el viejo) y nieto político del Mariscal eran sus próximos parientes, y el 3º además su cuñado, por hallarse casado DON LOPE NUÑEZ con DOÑA MAYOR DE MIRANDA BAHAMONDE su hermana, Señora de la casa de Miranda y de los cotos de Villamea y Rececende en el Reino de Galicia, de cuyo matrimonio hace mención el P. Gerónimo Pardo en el libro 40 de su historia de las excelencias del patrón de Santiago. Las Armas de la casa de Miranda son 5 bustos de doncellas, una medalla, tres cruces y una estrella, de oro, orlado con dos culebras enlazadas por cabeza y cola en campo azul, que traen su origen del valeroso hecho practicado por ALVAR FERNÁNDEZ DE MIRANDA, que arrancó del poder de los moros las cinco doncellas que se llevaban como parte del ominoso tributo que les consentía Mauregato.

Hija de DON DIEGO FERNÁNDEZ DE RON y de DOÑA GONTRODA OSORIO fue DOÑA ALDONZA DE RON a la cual Don Sancho de Doriga en el memorial genealógico de la casa de Nava, llama "hija de la nobilísima y antiquísima casa de RON, ilustremente celebrada en Principado de Asturias", la que casó con Gutierre de Nava y Álvarez de Asturias que sirvió a Don Fernando de Antequera, elegido Rey de Aragón en el compromiso de Caspe y a su hijo Alfonso V como Almirante de su escuadra en las guerras de Túnez y en la sostenida para conquistar definitivamente el reino de Nápoles y aunque fue vencido en la batalla de Ponza en 1435 en la cual aunque cayeron prisioneros muchos varones y caballeros y el mismo Rey Alfonso V en poder de los genoveses, no fue en detrimento suyo por ser su dictamen contrario a presentar batalla, si bien según Zurita en los Anales de Aragón, lo genoveses exigieron por su recate la enorme suma (en aquellos tiempos) de 12.000 florines de oro, y con la cual castigaron por los grandes daños que a Génova y a su comercio le habían causado al frente de la escuadra Aragonesa.

De este matrimonio fue hijo Álvaro de Nava Álvarez de Asturias y RON, sucesor de su padre en el cargo y dignidad de Almirante y como tal tomó posesión en 1479 en nombre del Rey de Aragón de la isla y castillo de Gelves.

De LÓPEZ NUÑEZ DE RON Y DOÑA MAYOR DE MIRANDA BAHAMONDE, fue segundo génito DON SANCHO LÓPEZ DE RON que concurrió a la guerra de Granada por Cabo de la gente armada que el Marqués de Astorga levantó en Galicia y con el que fue a reforzar el sitio de Baza donde el Rey D. Fernando asistía. Este caballero que tenía su casa solariega en Lorenzana junto a Mondoñedo estuvo casado tres veces. Primer matrimonio: con DOÑA MARÍA ARES DE IBIAS hija de DOÑA ALDONZA RODRÍGUEZ DE IBIAS y de DON DIEGO FERNÁNDEZ DE IBIAS Y MIRANDA, Señores de Ibias, Laciana y Cubilos, y progenitores de la casa de Ibias de Cuantas, una de las ramas en que se dividió la CASA DE IBIAS, que andando el tiempo vino a unirse a la de RON e IBIAS en 1735 por el casamiento de DOÑA MARÍA DE IBIAS Y PATAQUIN, Señora de esta casa y única sucesora, con el de la CASA DE RON, como más adelante habrá de especificarse.

Su segundo matrimonio fue con Doña María de Lanzós, cuyas armas son un roble y arrimadas a él cinco lanzas, en campo rojo. Su segundo nieto Don Sancho Pardo Osorio fue Caballero de la Orden de Santiago, general de la carrera de Indias; y los hijos de éste Don Sancho Pardo y Don Juan Pardo de Dolebún Lanzós y RON fueron también caballeros de Santiago, habiendo muerto el primero siendo cabo de la Armada Española en el sitio de Lisboa, y el segundo siéndolo de la de Galicia, murió en el puerto de Guetaria.

Su tercer matrimonio fue con Dª Elvira Osorio de la cual tuvo sucesión que muy pronto se refundió en la de Lanzós y en la de Tineo y otras en el reino de León.

DON ÁLVARO DÍAZ DE RON primogénito de DON LOPE NUÑEZ DE RON y de DOÑA MAYOR DE MIRANDA les sucedió como Señor de la Casa de RON. Estuvo casado con DOÑA SANCHA DE PARGA, Señora de esta Casa, y de los cotos de Folgueras y Moya de Castropol. Sus armas son: tres barras de oro en campo azul, y tuvieron a DON LOPE NIÑEZ DE RON que casó en 1518 con DOÑA ALDONZA RODRÍGUEZ DE IBIAS Y QUIRÓS hija de DOÑA EMILIA GONZÁLEZ DE IBIAS y de GONZALO BERNALDO DE QUIRÓS de quienes habrá de tratarse luego; y los cuales en virtud de facultad Real, dada a su favor en 1519 fundan el mayorazgo de RON e IBIAS en Pesoz a 29 de Agosto de 1521 ante el Escribano Alonso Rodríguez de Ribadeo.

 

 

De la Casa de Ibias

 

LA CASA DE IBIAS tiene su castillo solariego antiguo en la villa y coto de Marentes en el Principado de Asturias, de cuyo castillo hoy apenas quedan ya las ruinas. Otra casa solariega antigua tenía esta Casa en Cuantas, Alfoz de la Villa de San Antolín, capital del Concejo de Ibias, que también el tiempo redujo a la nada y otra posteriormente se edificó en Cecos que formó parte del vínculo de RON e IBIAS.

Este linaje de Ibias es uno de los más antiguos de Asturias, pues trae su noticia del siglo VIII cuando la irrupción de los moros en España: y las armas de que esta familia usa son trofeo de una acción contra ellos empeñada; que bajando en partida en los primeros años de la invasión, una avalancha de ellos desfilaron a lo largo del valle desde las montañas de León y saliéndoles al encuentro, el Señor del castillo de Marentes con gente armada, que invocando el nombre de Dios y el del caudillo. Les hicieron frente, persiguiéndolos valle arriba hasta Tormaleo donde se agruparon con los que venían huidos de Cangas de Tineo, y juntos atravesaron la cordillera astúrica, perseguidos por Pelayo, dejando despejado el país que se vio libre de sus correrías. Desde entonces quedó el lema que exorna el escudo de sus armas: "IBIAS, IBIAS, DIOS ME AYUDE" que les había servido de grito de guerra.

Las armas son: Un castillo desde el cual un guerrero pelea armado de su lanza con un monstruo con cola de pescado y tres peces en el fondo de las aguas y en la parte superior una Cruz como las que usaban los caballeros de San Juan, con el lema referido por bordura y todo en campo de azur.

Libre el país de los sarracenos, quedó el defensor de la tierra por dueño y señor, con la jurisdicción civil y criminal llamada de horca y cuchillo, que sus sucesores vinieron ejercitando, como así está probado en expedientes contradictorios ganados en diferentes fechas posteriores por los poseedores de esta Casa, según consta en las correspondientes Reales Cartas Ejecutorias, donde se hacen constar las probanzas que así lo acreditan.

En el espacio de trescientos años después de la derrota de los moros, ni la tradición ni la historia aportan a este asunto hecho determinado por el cual se venga en conocimiento de los sucesos acaecidos en este lapso de tiempo en el solar de IBIAS, y sólo en los nobiliarios se halla gran copia de noticias genealógicas.

Diego de Urbina, Rey de Armas de Felipe II, en su nobiliario "Blasones y Linajes" hace su encomio como otros muchos diciendo: "Los de IBIAS son muy buenos hidalgos naturales de las montañas de Asturias de Oviedo donde tienen su casa y solar de gran antigüedad sita en el coto de Marentes, junto al río Ibias en el concejo del mismo nombre, que se llama SOLAR Y CASA DE IBIAS. Es casa solariega y de armería, una de las más nobles y conocidas de Asturias, donde hay de este linaje muy principales hidalgos, de quienes se hace mucha estimación y muy señalados en las armas, y que han servido muy bien a los Reyes en ocasiones de guerras contra los moros, en la conquista del reino".

Luis Alfonso de Carvalllo en sus Antigüedades y cosas memorables de Asturias (título 39, párrafo 18) y Don Manuel Trelles Villademoros en su Asturias ilustrada (Tomo 1º, cap. 33, pag. 355) y (tomo 2º,cap. 47, pag. 115) con otros autores afirman que era tanta la esplendidez y poderío de la Casa de IBIAS que en año 1076 MARTÍN RODRÍGUEZ DE IBIAS y SANCHA VIMARAZ su mujer hacen donación a la Iglesia de Oviedo del préstamo y bienes que dicha Iglesia posee en el Concejo". Existe la referida donación en el archivo de la Catedral de Oviedo en el Libro Gótico en letras magistrales y trae la signatura siguiente: Sub Era I ca XIIII quodan IIII Calendas Junii.

Después refiere la Historia que la Infanta DOÑA TERESA fue reconocida por su padre el Rey ALFONSOVI que la había tenido así como a su hermana la Infanta DOÑA ELVIRA, en una dama muy principal de Asturias, que era señora solariega de Tineo y prima suya por ser ambos bisnietos del Rey Don Bermudo II, llamada DOÑA XIMENA NUÑEZ y con la cual trataba de contraer segundas nupcias, como lo hubiera verificado, si el Papa Gregorio VII, en su Breve de 27 de Junio de 1080, no hubiese execrado esta unión como incestuosa, conminándolos con graves penas por su ilícito trato y exhortándolos a su inmediata separación.

A estos efectos en la Crónica del Obispo D. Pablo (Biblioteca N.1 ms. sig.ª 1.279) se halla el párrafo que dice: "E otro si, hubo en una dueña de su casa que había por nombre DOÑA XIMENA a DOÑA TERESA, que fue casada con el Conde Don Enrique e diole el Rey DON ALFONSO en casamiento, con esta su hija, el Condado de Portugal, con la condición de que él y sus descendientes fueran sujetos a la casa de Castilla".

Y que la dicha DOÑA XIMENA era Señora solariega de Tineo, consta expresamente en una donación, otorgada por Doña Guina a la Iglesia de Oviedo, cuyo documento existe en el archivo de la Catedral, y dice: "Ser hecha esta donación teniendo a Tineo el Señor Enrique y su suegra DOÑA XIMENA". "facta donationem nostram tenente Tinegium, Donno Enrique, cum soora sua Donna Scemena".

Fray Prudencio de Sandoval en la Crónica del Emperador Alfonso vii, y en la Crónica de los cinco reyes trae íntegramente el Breve de Gregorio VII que queda citado.

Esta señora DOÑA XIMENA, tiene su sepultura en el Monasterio de Vega de Espinareda, y se hallaba su epitafio en un lucilo dentro de la capilla donde los monjes celebraban los Capítulos, donde tomó Fray Prudencio de Sandoval la copia que es como sigue:

Quam Deus a poena defendat, dicta Scemena
Alfonsi viduit Regis, amica fuit
Copia, forma, genus, dos morum, cultus amenus
Me regnatoris, prostituere thoris
Me simul et Regem, mortis persolvere legem
Fata coegerunt quae fera queque tenet,
Terdenis demptis super haec de mille ducentis
Quator eripies quae fuit era scies.
 

Algún error que se padece en esta copia, por no haber leído bien lo borroso, pero que no altera en modo alguno su sentido, queda deshecho en el fotograbado que ilustra esta página, sacado del facsímile que publicó el P. Flórez, que si bien no es del todo exacto en el tipo de caracteres, lo es en la fidelidad con que copió la dicción de la lápida, que se halla hoy en estado bastante más deplorable, como se demuestra por la reproducción que se da en esta misma página, sacada directamente de la referida lápida y hasta ahora inédita.

Y por si a alguno pudiera hacérsele difícil su versión al castellano, se da a continuación la traducción ajustada en todo lo posible a la letra, a la forma literaria, y al concepto, y que corrige algún comentario poco piadoso que con indisculpable ligereza se le ocurre con este motivo al Fraile, Obispo y cronista, comentario bien ajeno al texto del epitafio:

La llamada Ximena, a quien Dios libre de pena
Del viudo Rey Alfonso, fue amiga;
Las brillantes prendas personales de que estaba adornado,
Me rindieron a la voluntad del soberano
Y a mí lo mismo que al Rey, los hados me obligaron
A traspasar la ley de la muerte, que fiera a cada uno alcanza.
Quitando treinta, a la de mil doscientos
Y restando otros cuatro, de cual fue la fecha te doy conocimiento.
(Era 1166 = año 1128)

 

Después por obras hechas con posterioridad en el Monasterio, se sacó la lápida del lugar que ocupaba y se trasladó a la pared del claustro, hallándose en la actualidad en el museo de la capital de la provincia, para donde se trasladó recientemente.

Hacia los años 1090 a 1095 el Rey DON ALFONSO VI Y DOÑA XIMENA casaron las hijas habidas en su unión: a DOÑA ELVIRA la casaron con el Conde Don Ramón de Tolosa, primo de D. Ramón de Borgoña, que casara con la hija legítima del Rey y heredera de la Corona de Castilla. Siguió Don Ramón de Tolosa las huestes del Rey su suegro hasta que terminada la guerra de Castilla y tan pronto como cumplió en ella sus compromisos se volvió a Francia con su mujer, y de allí haciéndose cruzados marcharon a la conquista de Tierra Santa con su pariente Godofredo de Buillón, y estableciendo su solar en un castillo que mandó levantar en Monte Peregrino, les nació un hijo que llamaron Alfonso como su abuelo y por haber sido bautizado en las aguas del Jordán tomó este apellido, llamándose Alfonso Jordán, con cuyo nombre figura después en un distinguido lugar en la historia de España.

A DOÑA TERESA la casaron con Don Enrique de Lorena, recibiendo como dote, por parte de su madre, el señorío de Tineo, y por parte de su padre el Gobierno de Portugal, que con el título de Conde les transfirió, para que lo sacasen del poder de los moros que lo tenían subyugado, como lo verificó en breve plazo la pericia militar del Conde Don Enrique, dejándolo a su muerte, acaecida ante los muros de Astorga en 1.112, completamente liberado, a su hijo Alfonso Enríquez, con el título de Duque, que muy pronto convirtió en el de Rey, que le dieron las Cortes de Lamego.

Viuda la Infanta DOÑA TERESA reclamó de su hijo el Señorío de Portugal que le correspondía, para gobernarlo y gozar sus rentas, pero su hijo no consintió en ello alegando que el Señorío de Portugal se lo había dado el Rey DON ALFONSO a su padre Don Enrique y que éste y no ella lo había sacado del poder de los moros; y ante este agravio pidió favor a su hermana la Reina Doña Urraca y a su hijo el Rey Alfonso VII, que la acogieron favorablemente en su angustia, pero no pudieron prestarle eficaz auxilio por hallarse gravemente comprometidos en la guerra que les movía D. Alfonso de Aragón, que quería gobernar Castilla como marido de la Reina, pero salió en su auxilio EL CONDE DON PEDRO PÉREZ DE TRAVA, ilustre noble gallego a quien el Rey ALFONSO VI al morir en Toledo en 1.108 dejara encomendada la guarda y tutela de su nieto Alfonso VII a quien dicho DON PEDRO y su mujer DOÑA GONTRODA RODRÍGUEZ llevaron a su casa solariega de Caldas de Reyes, criándole como hijo propio y guardándole contra las posibles violencias de su atrabiliario padrastro Don Alfonso de Aragón.

El poderío de DON PEDRO PÉREZ DE TRAVA fue tanto, según expresa el Obispo Fray Prudencio de Sandoval en su Crónica, que debido a la protección decidida que ejerció a favor de su pupilo Alfonso VII llegó éste a ser Rey de Castilla y León, contrariando a su padrastro Don Alfonso de Aragón, y aún a su misma madre la Reina Doña Urraca.

Era el CONDE DON PEDRO DE TRAVA de los m&a